"1ª Semana de la Alcachofa"


Ya publiqué dos artículos relativos a la alcachofa,que podéis ver aquí (1ªParte) y aquí (2ªParte), sin embargo, hubo un acontecimiento del que apenas dí información, y que me parece oportuno ampliar con más detalle, dado el interés que está despertando este producto  últimamente en nuestra comarca, y no es otro, que el de las dos ediciones de la Semana de la Alcachofa.
"La Verdad" 22 de noviembre de 1969


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   El Pabellón del Sindicato de Frutos en construcción

Inauguración a cargo del Gobernador Provincial

Mari Carmen Caracena, azafata del pabellón oficial.

En 1969, del 23 al 28 de noviembre, en el Mercado de Ganados (lo que hoy ocupa el Centro Social), se celebró la gran “SEMANA DE LA ALCACHOFA”.
Almoradí, entonces, era el mayor productor comarcal de éste producto. Fue todo un éxito de asistencia, ya que la visitó público de toda la comarca y de diferentes puntos de España y Francia.
Se hizo un enorme esfuerzo por parte de Sindicatos, Extensión Agraria y Autoridades, y se organizaron en los días de exposición diferentes Conferencias en el Casino, y reuniones de conserveros, transportistas, agricultores y comerciantes para realizar proyectos sobre mejora en el cultivo, comercialización y distribución.
Se hicieron demostraciones de su manipulación para embalado y envase. Se expusieron maquinarias y hasta compareció el Asesor Comercial de la Embajada española en París para asesorar sobre el mercado francés.
Este es un resumen de algunos de los artículos que se publicaron en la prensa:



Pinchar sobre los artículos para verlos en grande
(Gracias a la colaboración de Luís y Ramón Martínez Rufete)

Pepe López Roca

La década de los sesenta fue un tiempo de éxodo para muchos vecinos que se vieron obligados a abandonar el pueblo en el que habían nacido para  buscar empleos industriales o de servicios, normalmente mejor pagados.
Así ocurrió hasta que la industria del mueble se convirtió en un fenómeno que invirtió un problema generalizado en todos los pueblos de la comarca, llegando a crear más de 1500 puestos directos de trabajo (algo que ya conté  aquí).
Estos almoradidenses ausentes están repartidos por toda la geografía, aunque una gran parte reside en Alicante, y son un grupo de personas, ahora jubiladas, que normalmente tienen ya su familia y su vida lejos de aquí, pero que en ningún caso olvidan sus raíces.

Si cuento todo esto, a modo de introducción, es porque son muchos los mensajes que agradecen la existencia de éste blog, aún más en la distancia, y que me animan a continuar actualizándolo.

Los correos los considero personales, y por lo tanto, no suelo publicarlos, pero el hijo de José López Roca “el Jacinto” (uno de tantos almoradidenses ausentes, recientemente fallecido) me envió hace unos días su recuerdo y su pequeña historia, y creo sinceramente que sería éste un buen lugar para compartir y conocer algunas pinceladas de su vida, en la que muchos otros se verán reflejados desde la lejanía.


Casado con Mercedes Martínez “la Cañamera” (ya podéis imaginar en que salón celebró su enlace) se marchó a Alicante cuando le surgió la oportunidad de un trabajo como agente de seguros.
Allí ha vivido la mayor parte de su vida y desde allí volvía cada viernes en su Seat 850 cargado con sus cuatro hijos a pasar el fin de semana y a comerse el cocido con pelotas de los abuelos en la calle Ramón y Cajal, hasta que los críos fueron haciéndose  mayores y a no querer “ir al pueblo”.
Aún así no olvidaba sus amigos de la infancia, entre ellos Esteban Parres y Pepe Cartagena con los que solía quedar periódicamente, su Feria, su Semana Santa y su décimo de lotería (el mismo desde hace 40 años).
José López Roca nació en octubre de 1941, su hijo me cuenta que en los últimos años, ya jubilado, había descubierto Internet y que era un asiduo seguidor de éste blog y que incluso compró varios ejemplares de “Memoria Gráfica” para regalar a otros tantos paisanos exiliados.
Su hijo me habla de las cosas que guardaba de su Almoradí, de un calendario de fútbol del 45, de un viejo programa de fiestas…y lo hace con el orgullo de saber que su padre, nuestro paisano, fue sobre todo, una buena persona.
           








Su madre, María Roca Belmonte, en los años 30

El origen del Judo en Almoradí

Torneo fiestas de San Pascual, Orito,1969.
Juan Montoya venía del Alicante Club Ciudad Jardín, donde había obtenido el cinturón verde, y a raíz de esto se empezó a promocionar el judo en nuestro pueblo, consiguiendo un primer local en muy malas condiciones, y llegando a entrenar con sacos de patatas cosidos entre sí, hasta conseguir una primera lona para practicar, gracias a la ayuda de Luís Martínez Rufete.

Era 1968, y gracias a la creciente afición por éste deporte, y a la aparición de dos destacados miembros, Andrés Terol y José Gabriel Barberá, que consiguieron cinturones verdes concedidos por José Alberto Valverde; cinturón negro cuarto Dan y Director técnico de la Federación Alicantina, pronto el Club de Judo Almoradí obtuvo sus primeros éxitos: el 1 de mayo de 1969 el equipo formado por Juan A. Montoya, José Jesús López, Hermenegildo Rodríguez, José Eugenio Bailén, Andrés Terol y José Gabriel Barberá, consiguieron quedarse subcampeones en el torneo de las fiestas de San Pascual, en Orito, iniciando así una primera etapa de éxitos que duró unos cinco años.
En 1971 obtuvo un importante triunfo para el Club el judoca Ángel Grech, al clasificarse para el Campeonato de España Juvenil que se celebró en Barcelona.
Al desánimo y dejadez de algunos años, le siguió una segunda etapa, a principios de los años 80, gracias a la colaboración de la Concejalía de Deportes dirigida entonces por José Javier Ferrández, y con nuevas instalaciones en el recién inaugurado Pabellón de Deportes.
Juan Montoya ya era entonces cinturón marrón.
En ésta nueva etapa se volvieron a conseguir grandes triunfos, destacando el de la judoca Susana Caballero, subcampeona regional en 1984, y campeona en su categoría, un año después, en los campeonatos celebrados en Murcia.
Y la historia continúa…

Fuentes: Página del  Club de Judo Almoradí,
Entrevista en el periódico Canfali 11-11-1981

El duro trabajo del Cáñamo (1ª Parte)

                                                              Segadores con las garbas

La fecha de inicio para la siembra del cáñamo era la del 19 de marzo, San José, y se alargaba hasta finales de ese mes ó primeros días de abril. Tras la siembra del cañamón (nombre de la diminuta semilla) se le daba un primer riego. Un segundo riego cuando la planta tenía aproximadamente un palmo, llegando a un total de cinco riegos. Era una planta que exigía poquísimos cuidados, por lo que era uno de los cultivos preferido por los huertanos.
Al final se obtenía una planta de unos dos metros de altura que empezaba a segarse por la Virgen del Carmen, el 16 de julio. El procedimiento de siega se llamaba “a remano”, y consistía en tumbar la planta con el brazo izquierdo hacia fuera para arrastrar “la corvilla” a ras del suelo. Cada brazada del segador servía para hacer una garba, que quedaba tendida para secar al sol. A los 4 días se les daba la vuelta con un gancho de madera, para que se secasen por el otro lado. Una vez secas se ataban las garbas y se procedía a la “jargola”.
La jargola consistía en golpear con una”horqueta” las garbas para que se desprendieran las hojas secas. Se hacia en las horas mas calurosas del día porque las hojas del cáñamo se soltaban mejor (recordemos que era agosto).
Con cada dos ó tres garbas se formaba un haz que se ataba con una cuerda y se sumergía en una balsa durante varios días. Para ello se llenaba la balsa por la mitad y se iban poniendo haces de cáñamo en capas sucesivas, normalmente cuatro ó cinco capas. Para evitar que la planta flotase, se le colocaban unas piedras redondas de varios kilos.
Si la temperatura había sido buena se conseguía una buena fermentación en cuatro ó cinco días, y entonces se procedía a renovar el agua cuya operación se volvía a repetir en otros tantos días.
Era muy importante que el cáñamo estuviera “cocido” en su punto, y ese era el momento de “sacar las balsas”. Los “balseros” sacaban los haces y los ponían en posición vertical en grupos de ocho ó diez para que escurrieran el agua con rapidez, abriéndolos en la base (a modo de cabaña india) y creando un curioso paisaje en toda nuestra Vega.
La última operación que se realizaba en la misma huerta después del embalsado era el agramado, que consistía en separar las hebras del tallo de la varilla del cáñamo.
El “agramaor” era el obrero que valiéndose de un instrumento llamado “gramaera” golpeaba y sacudía las garbas para separar las gramisas del tallo de las fibras.
Normalmente era un trabajador por cuenta propia que llevaba su propia “gramaera” al bancal. Al cabo de una jornada podía agramar unas 60 garbas, con una producción media de unos 25 kilos de fibra. Finalmente las limpiaba y las convertía en fardos “aquintalados” de un quintal de peso (43,750 kg.). Este trabajo también se realizaba en las horas de más calor para que la agramiza se soltase mejor.
Como término medio, el jornal diario de un segador estaba en 29 Pts. (1949), y el de un agramador en 35.

Continuará… 

La Fiesta de la Poesía

 

El 29 de Junio de 1947 se celebró en el Teatro Cortés la primera “Fiesta de la Poesía”, todo un acontecimiento cultural. Tenía carácter regional para Valencia y Murcia y se presentaron al concurso los más prestigiosos literatos de la época, entre otros, el ahora conocido periodista Jaime Campmany.

Presidió el jurado don Manuel de Torres Martínez y actuó de Secretario don Daniel Míller Andujar, presentando la gala el Presidente de la Diputación Provincial, don José Martínez Alejo..
Después de actuar la Unión Musical lo hizo el Orfeón “Tomás de Victoria”, creado en nuestra localidad por iniciativa de Manuel Canales García, pasando a la solemne apertura por parte del presidente del jurado. Leído el acta, resultó ganador don Manuel Sierra Pascual, de Novelda, por su poema “Un canto a España”, que recibió la “Flor natural”, premio que le fue entregado por la Reina de las Fiestas, Trinidad Pedauyé Ruiz, y toda su corte de honor, formada por Marita Fernández, Reme Rodríguez Canales, Encarna Sequeros Giménez y Marisol Rodríguez..
Como final de fiesta, en los salones de la Sociedad Casino, se celebró un gran baile que, según el diario Información “estuvo concurridísimo, durando hasta avanzadas hora de la madrugada”.

El teléfono en Los Montesinos


La tecnología ha cambiado nuestra forma de comunicarnos tan rápidamente que tendemos a olvidar que no hace tantos años que ni siquiera el teléfono formaba parte de nuestra vida.
A finales de los 50 ya era un hecho en muchos de nuestros hogares, pero no en todos, y por supuesto, no en todos los lugares.
Un ejemplo de ello es la pedanía (entonces) de Los Montesinos.

En 1959 el Alcalde de aquél barrio, José Sánchez Pedraza, se dirigía a la Compañía Nacional Telefónica de España reclamando dicho servicio dado el “espectacular desarrollo en agricultura y construcción llevado a cabo en los últimos años en el poblado”.
Imaginarse el perjuicio que se originaba al vivir a 15 km. de la capitalidad sin comunicación telefónica ni telegráfica con el exterior.
La súplica, respaldada desde la Alcaldía de Almoradí alegaba que “no se podía vivir como en años anteriores en un barrio de más de dos mil habitantes sin comunicaciones modernas”.
Con la nueva década, los sesenta, llegó por fin el teléfono a Los Montesinos.

Censura de libros




El delegado local de Información y Turismo, el censor del pueblo, no solo se encargaba de revisar toda la filmografía que se proyectaba en nuestros cines y asegurarse de “la moral y las buenas costumbres”, como ya expliqué aquí:
http://almoradi1829.blogspot.com/2009/10/la-censura.html


Además recibía una notificación con los libros prohibidos mensualmente.


Como muestra un botón: éste es el listado de los que se prohibieron en diciembre de 1961 (no incluyo los “importados” porque la relación es enorme).
Tendemos a creer que esto ya no pasaba en los sesenta, y mucho menos en Almoradí, pero ya veis que era de lo más habitual.


Lorenzo Santamaria en Almoradí


El domingo 1 de agosto de 1976 actuaba en la verbena de la juventud, junto a Los Umal y Averxion Show, el gran Lorenzo Santamaria, todo un mito por aquella época. ¿Alguien lo recuerda?


Ana y Johny en Almoradí

El domingo, 30 de julio de 1978, en la "Verbena de la Juventud" actuaban junto a Los Rayos y Los Umal la gran sensación del momento: Ana y Johny, pioneros del pop erótico español, con el gran tema del momento: Yo también necesito amar. Seguro que mas de uno se acuerda.






El maestro Manuel Pascual

El 12 de febrero de 1803 se compraba, por Orden Real, un ejemplar del “Arte de escribir por reglas” para uso en las escuelas, de don Torquato Torío, y se pagaba por el ejemplar la cantidad de 72 reales de vellón.


Ser maestro de escuela en el siglo XIX suponía vivir casi en la indigencia, algo que ya expliqué aquí:
http://almoradi1829.blogspot.com/2011/08/mas-hambre-que-un-maestro-escuela.html

Hay un caso, el del maestro Manuel Pascual, que me ha llamado poderosamente la atención, ya que se trata de uno de aquellos personajes que han pasado por nuestro pueblo de manera anónima y que merecen todo nuestro reconocimiento.

Solo una escuela de niños municipal existía antes de los terremotos.
Entonces solo era necesario para ejercer la docencia un certificado de haber sido examinado y aprobado en doctrina cristiana, y un informe de la justicia informando sobre “su vida, costumbres y limpieza de sangre”.

Con esto se presentaban ante un comisario del Ayuntamiento demostrando su pericia en leer, escribir y contar. Solo se enseñaba, y no de manera obligatoria, la lectura y escritura, cuentas y la doctrina cristiana.
Además los padres no tenían ningún interés en que sus hijos estudiaran, en todo caso, les venía bien que tuvieran un lugar donde estar recogidos hasta que pudiesen trabajar. Aunque la primera Constitución, aprobada en 1812, ya definía por primera vez la educación como universal, es decir, para ambos sexos, no aparece ninguna maestra para niñas en Almoradí hasta después de los terremotos, dejándolas apartadas durante varias décadas de ése derecho.
Hasta entonces la única posibilidad era la de ingresar a las niñas en algún convento religioso de Orihuela, al acceso solo de las familias con buena situación económica, donde se les iniciaba en los conocimientos básicos de lectura, doctrina cristiana y labores del hogar.

Durante la primera década del siglo estuvo dirigida por el maestro de primeras letras, además de fraile, Bartolomé Villó.
Le sustituyó el personaje que ahora nos ocupa, don Manuel Pascual en 1812, que fue el Maestro de Instrucción primaria cuando sucedieron los terremotos, y por lo tanto, también fue la persona que continuó la enseñanza con los niños que sobrevivieron al seísmo.
Durante 38 largos años ejerció como maestro y también como Secretario del Ayuntamiento.
En 1868, su viuda Dolores López recibía una pensión de 109 escudos concedida por el Gobernador Civil en “virtud y recompensa de los servicios prestados”, siendo la única vez que se pagó en todo el siglo una pensión de éste tipo.

Como diría el humorista Tip…Santo Barón.

Primera Olimpiada Escolar

Olimpiadas Escolares del Instituto Nacional de Enseñanza Media, celebradas en el Estadio Sadrián, en 1968

"! HAY¡ BEN YELON"

Ya os hablé de la censura AQUÍ, pero no puedo dejar de compartir éstos documentos que, para mí, son verdaderas joyas. En ésta ocasión se trata de una de las canciones prohibidas por el Ministerio de Información y Turismo y cuya circular se mandaba al "Censor" local de Almoradí en 1961.

"!HAY¡ BEN YELON" (Danza Árabe)

En Orán hay un Sultán que se llama Ben Yelon
y una tarde de verano prisionera me cojió.
Toda la noche me tuvo sin dejarme descansar
y me enseñó unos cojines, quedando "maravillá".
Fuí la esclava preferida de aquél encantado harén,y el Sultán enamorado siempre me habló de querer

(Estribillo) Hay Ben Yelen, Ben Yelen, ven junto a mí, junto a mí,
y clava esta noche en mi alma todo tu ardor de rumy.
Hay Ben Yelen, Ben Yelen, siempre postrada estaré
y con tus manos y tus besos
poquito a poquito feliz yo seré.
Pasaron pronto los años y la dicha se acabó
porque el Sultán se hizo viejo
y no me hablaba de amor.
Todas las noches me paso sin dejar de recordar
aquellos bellos cojines que fueron mi felicidad.
Fui la esclava desdichada de aquél encantado harén
porque el Sultán me ha jurado
que no me puede querer.

Hombres del río (años 50)

Un domingo acompañé a mi tío Antonio a un pequeño bar que había junto al río. Tenía la "tanda" y necesitaba de alguien que le ayudase a regar; allí estaban unos hombres posando ante una inmensa máquina de retratar.
Recuerdo sus caladas boinas negras, las frentes incendiadas bajo recostados sombreros de fieltro, pantalones a rayas como cauces de azarbes, camisas blancas recién almidonadas, lánguidas miradas y los profundos surcos en aquellas caras morenas.
Al domingo siguiente volvimos a ir y no había nadie.
Mi tío me dijo que habían tenido que emigrar y por eso los vimos retratarse, pues querían tener, al menos, una foto de recuerdo.
Al acostarme, recordé la imagen de aquellos hombres: sus roncas voces del color de la huerta, sus manos como raíces que abrazan las piedras que han de olvidar; no entendía por qué se habían ido si la tierra era fértil y el agua abundante.

Antonio González Lucas, Recuerdos de Infancia.

"Sucesos de Almoradí" en La Verdad


ORIHUELA

«El libro contiene un amplio archivo de las fotos más antiguas de la Vega»

José Antonio Latorre. Escritor

15.08.11 
FERNANDO AMAT

El Ceuta

                De cuerpo menudo, pelo blanco y viva mirada.
Tenía un carrito de madera en una esquina de la plaza durante el verano.
De madrugada lo arrastraba a su casa. Su mujer é hijos le ayudaban a vender y a hacer los helados en su casa de la calle García Morato. Cuando se quedaba sin él, iba en su bicicleta a por más.
En las noches de la Feria cientos de personas se congregaban a su alrededor en busca de la refrescante "aguasebá".
Recuerdos de Infancia, Antonio González Lucas
La siguiente generación.
(Fotografias publicadas en "Memoria Gráfica")

Labores de monda

Primer premio XII Certamen de Fotografía "Villa de Almoradí"

Imágenes tomadas en la huerta de Las Heredades junto a mi buen amigo Manuel Ramírez López

EL SEISMO DE 1829 (3ª parte)

Ésta semana se cumplen tres años del terremoto que se sintió en toda nuestra comarca. Podéis recordar la noche más larga aquí.

Pero nada comparable a lo que se vivió el 21 de marzo de 1829:



Este es el parte dirigido por el Ayuntamiento (ó lo que quedó de él), apenas cuatro días después del terrible terremoto, al Real Acuerdo de Valencia para pedir ayuda.
Lo considero un documento fundamental (junto con el dirigido por el Obispo a SM. el Rey), que describe fielmente la situación que vivieron nuestros antepasados. Leyéndolo descubres realmente la magnitud de aquel seísmo, y sobra cualquier comentario adicional. Dedicarle unos minutos, vale la pena leerlo.
“ESCMO. SEÑOR:

Serian como las seis y cuarto de la tarde (del 21 de marzo) cuando a un espantoso temblor de tierra mediando el espacio de unos tres minutos, siguió una sacudida inexplicable con erupción tan violenta de viento, que llevó tras si toda esta población, y las innumerables casas de la huerta y campo.
El clamor de los moribundos, ayes de los heridos y vocerío de los vivos, no permitieron en muchas horas a persona alguna pensar ni aun en la conversación de su existencia.
La tierra no cesaba de conmoverse; sus movimientos violentos y espantoso ruido impedían hasta el uso de la voz, y en tal conflicto ni los padres recordaban a los hijos, ni estos conocían a aquellos; las esposas huían de sus maridos buscando cada cual únicamente la muerte, cuando creía haber encontrado su salvación.
Una densa nube de polvo que produjo la caída de la torre y hermosísimo templo principal de esta villa, del convento, Iglesia y torre de padres mínimos, con toda la población, tenia a todos los que sobrevivieron tan ciegos, que nos era imposible ni aun mover los pies; y así paso aquella horrible noche, cuya memoria para nosotros, hubiese terminado ya nuestra existencia.
Recobrados, si tal voz puede usarse en tan extraordinaria calamidad, se proveyó a extraer los que todavía vivían, y se continúa sacando cadáveres que con su corrupción están próximos a infestarnos.

Falto de recursos el ayuntamiento y sin bastar para tantas obligaciones, ha reunido a los vecinos que le han parecido mas a propósito para que les auxilien en sus extraordinarias tareas: y habiendo sido el primer acuerdo dar parte a todas las autoridades, lo verifica este ayuntamiento manifestando a VE. que el número de muertos hasta ahora van sepultados es el de 180, de heridos moribundos el de 130, y contusos y estropeados casi todos los de la población; continuando la tierra aterrándonos con sus temblores y espantoso bramido, de modo que siendo indispensable la demolición absoluta de los trozos de edificios y pedazos de templos que fuera de nivel y sostenidos por las mismas ruinas amenazan de continuo a los trabajadores, se ve el ayuntamiento privado de recursos, falto de operarios é imposibilitado de ocurrir a la publica salubridad y evitar nuevas victimas en tan inminente peligro.
El ayuntamiento, señor, ha bosquejado en globo el conjunto de sus desgracias, tan seguro de que V.E. proveerán a su remedio, que solo la memoria de que pueden ser aliviados los hace conservar su existencia.
Es superior, señor, esta catástrofe a cuanto la antigüedad pinta de lamentable y los tiempos presentes nos han ofrecido en la pasada guerra.
El cielo, la tierra, el viento y el agua nos han amenazado a la vez, pues en casi a media legua alrededor de esta población, toda la tierra se halla acribillada con hendiduras ya grandes, ya pequeñas; los márgenes del río, que no es el menos daño, casi destruidas, habiendo vomitado la tierra sus entrañas por mas de quinientos puntos. Dios guarde.

Almoradí y la República (2ªParte)

Pedro Reig Maciá, alcalde desde el 30 de abril de 1930 hasta el 18 de abril de 1931, fecha en la que una Comisión Gestora Local se hizo cargo del Ayuntamiento.

DOCUMENTO INÉDITO
Diarío de Alicante
16 de abril de 1931
"La noticia de la proclamación de la República en España fue recibida con un entusiasmo imposible de reseñar en Almoradí.
Al intentar hacer una manifestación de simpatía, el alcalde opuso resistencia y no atendió los ruegos que se le indicaron, pero gracías a la intervención de los señores Herrera y Sirvent finalmente salió la manifestación.
Decir la cantidad de público que en ella iba es imposible; se puede asegurar que fué todo el pueblo en masa, banda de música, sociedad obrera "Unión y Progreso" y el Comité Republicano.
La Banda de Música interpretó "La Marsellesa" y se dispararon gran cantidad de bombas y cohetes. Al izar la bandera republicana nuevamente el señor alcalde monárquico se opuso y tuvieron que intervenir nuevamente los señores antes citados, teniendo la dicha de levantar la bandera tricolor el señor Sirvent, médico, y el señor Herrera, farmacéutico.
Desde los balcones del Ayuntamiento dirigió la palabra al numeroso público que llenaba la Plaza de la Constitución los señores don Julio García, don Vicente Sirvent, don Manuel Herrera y don José Monje.
Por la noche el alcalde monárquico autorizó que se iluminara la plaza como en los días grandes de gala."

El 14 de Abril de 1931 fue proclamada la Segunda República, y cuatro días después, el 18, tomó posesión en nuestro pueblo una Comisión gestora local que tenía que sustituir al anterior Ayuntamiento ( hasta entonces Pedro Reig Maciá había sido el Alcalde) mientras se organizaban nuevas elecciones.

Dicha Comisión quedó compuesta por:
Presidente: Aquilino Herrera García, hijo del también republicano don Ricardo Herrera (artículo publicado aquí ).
Primer Teniente Alcalde: Carmelo Fernández Giménez
Segundo Teniente Alcalde: Carmelo Font García
Tercer Teniente Alcalde: Julio García García.


La primera sesión celebrada por la Comisión se llevó a cabo el 25 del mismo mes, y en ella se acordó autorizar a la Alcaldía para que verificara el depósito de los fondos municipales en el Banco Central, y el cambio de nombres de algunas calles:
Infantes por el de República.
Mayor por Blasco Ibáñez
La Reina por Pablo Iglesias.
Príncipe por Alcalá Zamora
Alfonso XIII por Catorce de Abril
Primo de Rivera por Galán y García Hernández.
Princesa por González Ramos
Ejido Norte por Pí y Margall
Rosario por Gabriel Miró.
Obispo Herreros por Alejandro Lerroux
Y Purísima por Julián Besteiro.
(fuente: Memoria de la gestión Municipal 1931-1933)

Almoradí y la República (1ªParte)

Bandera de la segunda República Española
(1931-1939)
La Unión Republicana fue un partido fundado en Madrid en 1903 con el propósito de unificar las dispersas fuerzas republicanas del país.

En su programa reclamaba la restauración de la Constitución de 1869, la proclamación de la República y convocar unas cortes constituyentes.
El nuevo partido consiguió reunir a todos los partidos republicanos españoles y en las elecciones de 1905 consiguieron 30 escaños, con una importante victoria en Cataluña, Valencia y Madrid.
Este fue el acto de propaganda republicana en nuestro pueblo, publicado el 2 de octubre de 1903 en “El Liberal”:


“El domingo, 27 de septiembre, se celebró en “Villa Concha” propiedad de don Ricardo Herrera Navarro, una importante reunión de propaganda electoral. El farmacéutico de ésta población y propietario de la finca, haciendo uso de la palabra, expuso la necesidad de reorganizar el partido republicano y nombrar un comité local que le ponga en contacto con sus correligionarios de toda la nación y sume sus fuerzas, haciendo activa propaganda. Con gran entusiasmo fueron acogidas las palabras del Sr. Herrera, proclamándose presidente, cargo que desempeñara con todo el entusiasmo y fe de que lleva dadas pruebas por la causa de la Republica.
Para desempeñar los demás cargos fueron designados:
Vicepresidente: Pascual Martínez, actual concejal del Ayuntamiento.
Tesorero: Francisco Martínez, actual secretario del juzgado municipal.
Secretario: Antonio Alonso Girona, comerciante.
Vocales: Juan Manuel Cases, del resguardo de consumos y Manuel Birlanga Martínez, corredor de hortalizas.
También vimos en tan importante reunión política al señor Juez Municipal, don Mariano Cortés y empleados del Ayuntamiento.
Terminado el acto, fueron desfilando los señores concurrentes con el más completo orden.”

"Paco el Erre"

Francisco Díaz Hernández, conocido por todos  como “Paco el Erre”, nació en Almoradí el 16 de diciembre de 1910.
Muy poco asiste a la escuela, teniendo como maestro a  don Gregorio.
Habita en una barraca en el callejón de La Mota de la acequia Mayor, en donde su madre tuvo quince hijos. Su juventud la pasó a trancas y barrancas por tener una dolencia en la columna vertebral, pero a los 21 años es operado, convirtiéndose en un hombre con una fortaleza que asombra a conocidos y extraños.
Ya a los 19 años quiso marchar en una expedición que comandaba el indio Félix Cardona al río Amazonas, siendo reclamado por su familia desde el mismo puerto de Cádiz, donde estaba a punto de embarcar.
Gran deportista, intervino simultáneamente en carreras pedestres, boxeo y ciclismo, siendo además un aventurero que se vio inmerso en numerosas anécdotas.
Paco Mira relataba de él hace unos años que el “Sansón de Almoradí” mantuvo una lucha en el interior de un pozo con una culebra de tres metros que logró estrangular, y que el día de San Juan, en la Inquisición de Rojales, se metió ante el asombro de todos en la cueva de la “Encantá” con intención de romper el encanto (algo que, presumo, no logró).
Decía tener un estómago casi metálico y carecer de los sentidos del gusto y el olfato, por lo que era capaz de comer, ante el asombro de muchos: lagartos, culebras, ratas…
“Paco el Erre”, genio y figura.
¿Quien lo recuerda?

El Reloj











Este viejo reloj instalado en la torre del Ayuntamiento en 1904 sustituía a uno que hubo anteriormente y del que no tenemos datos. Según el diccionario de Figueras Pacheco editado en 1914 "la casa de la Villa fue construida en 1844 y tiene una torre con reloj".
La segunda y tercera fotografía corresponden a la maquinaria y sus instrucciones de mantenimiento originales (y que actualmente ya no se utiliza).
Fue adquirido en 1902 a la empresa Manufacturas Blasco de Roquetas (Tarragona).
Su mantenimiento fue llevado a cabo por Patricio Zammit Botella hasta 1932, pasando después a ocuparse de ésta labor José Mª Follana, propietario del estanco y la peluquería que actualmente ocupa Caja Murcia.
En 1979 se sometió a una completa restauración y finalmente se trasladó a la Iglesia cuando fue derribado el antiguo Ayuntamiento.


1992: La Antorcha Olímpica en Almoradí


Paco García Mirete tuvo el privilegio de recoger la antorcha olímpica a la entrada de Almoradí (por Algorfa) y por la calle Miguel Hernández dirigirse hasta la puerta de la Cruz Roja. Miles de personas siguieron el recorrido de la llama, acompañada de fuertes medidas de seguridad, incluido un helicóptero, en uno de los acontecimientos deportivos más importantes de nuestro pueblo.