Hoy es

¡Qué bueno estaba el AGRILLO!




Entre los recuerdos de mi infancia, el AGRILLO destaca entre las numerosas plantas silvestres "bordes" que encontrábamos de manera muy abundante por los costones de las acequias y en las parcelas de cítricos. Nuestra huerta siempre ha estado plagada de esta planta, con flores amarillo limón, que nos comíamos como golosina, y que tenía-tiene un sabor muy ácido. Era utilizado como alimento para gallinas y conejos, aunque siempre se ha dicho que es tóxica por su contenido en ácido oxálico. Los ganaderos lo mezclaban con paja para dar de comer a los bueyes y vacas.
Está considerada buena hierba porque disminuye el efecto de las heladas y su origen está en Sudáfrica.
Seguro que lo has probado.
Dicho: "Donde hay agrillo no hay caracolillos".
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