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Una almoradidense en el "Stanbrook"

“El 28 de marzo de 1939 por fin pudimos salir del puerto de Alicante en un barco llamado “Stanbrook”. Una vez en mar abierto, aviones fascistas empezaron a tirarnos bombas para hundirnos; sabían que allí iban cabezas de partidos de izquierdas…Por suerte no nos dieron con ninguna. Cuando llegamos al puerto de Orán el pueblo nos recibió muy bien, -estábamos muertos de hambre y sed- nos tiraban barras de pan, latas de atún…en el barco se peleaban como perros…éramos más de dos mil ¡había hambre¡. Pocos días después nos dejaron desembarcar. De allí pasé a Paris y más tarde a Rusia. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial y los alemanes invadieron la Unión Soviética, ¡sobrevivimos de milagro!.
Testimonio de Teresa Rodríguez en “Almoradí en la memoria” de Antonio González Lucas
Al final de nuestra guerra civil, en el puerto de Alicante, se encontraban más de 15.000 republicanos desesperados. Hubo muchos suicidios mientras se esperaba a unos barcos contratados por la Segunda República, que nunca llegarían, debido al asedio de Franco ( y a pesar de ya estar pagados). Solo un pequeño buque carbonero, el “Stanbrook”, al mando del capitán Archibal Dickson, se atrevió a burlar el acoso de la aviación nazi. Este capitán inglés dejó subir a cerca de 3000 refugiados y le obligó a partir a media noche (para evitar ser detectado) por debajo de su línea de flotación debido al exceso de carga. Dos días después el barco llegó a Orán, pero las autoridades francesas se negaban a dejarle atracar, aunque debido a la insistencia del capitán, al final pudieron hacerlo. Primeramente sólo permitieron el desembarco de mujeres y niños, negándoselo al resto, que permanecieron a bordo durante varios meses, alimentados gracias a los paquetes enviados por otros exiliados desde tierra. Finalmente se autorizó bajar a los varones, que eran registrados por miedo a que llevasen armas de fuego.
Una vez desembarcados fueron alojados en un campo de concentración francés. Apenas les daban de comer (un kilo de pan para una docena de personas). Sólo había un retrete para mil personas, y las condiciones de vida fueron terribles….
Un año después, ya en la Segunda Guerra Mundial, el “Stanbrook” fue torpedeado por la marina alemana y hundido con toda su tripulación. En los campos de concentración de Argelia se guardó un emotivo minuto de silencio en su memoria.
Información extraída de “Los náufragos del Stanbrook” de Rafael Torres
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2 comentarios :

  1. Anónimo2:51 a. m.

    Que suerte tuvieron los que salieron en el Stanbrook, eran todos los cobardes del PCE, por que los de apie se quedaron en el puerto con un par de narices.
    Benedicto XVI.

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  2. Anónimo9:32 a. m.

    Benedicto XVI eres lo peor.

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