La Verbena en el "Canales"




La explanada del grupo escolar “Canales y Martínez” era el lugar donde en los años 50 se solía celebrar la tradicional verbena, casi siempre con carácter benéfico.

"La barraca"







La barraca fue el tipo de vivienda habitual utilizada por los labradores en toda la vega baja hasta principios del siglo XX. Estaba hecha con troncos de olivera ó morera, cañas y sisca de los azarbes. Esta que vemos ha sido hecha con las medidas originales por la "Peña huertana" de Almoradí. La primera imagen corresponde a una barraca real (que ya no existe).

Cross de la Feria 2009

Cartel del primer cross popular de las Ferias y Fiestas
! Dobla, que es por aqui ¡


Valió la pena estar toda la mañana fotografiando el Cross sólo por encontrarme con estos dos irrepetibles momentos.
Si alguien quiere ver todas las del Cross puede hacerlo aqui:

Alborada "Feria 2009"




Tomadas desde detrás del Instituto Azud de Alfeitamí (en la zona de El Bañet) el sábado 25 de julio de 2009.

"Alicante Vivo"

El blog "Alicante Vivo", sin duda el más importante sobre la historia de Alicante y su provincia (700 visitas diarias y 5000 semanales), ha incluido una entrada que les envié sobre la historia del Teatro Cortés, añadiendo además un enlace a "Almoradí 1829".
Podéis verlo aquí.

La Biblioteca





La primera referencia a la biblioteca pública en nuestro pueblo aparece en la Revista Grafica de Feria y Fiestas de 1931, en plena República, y en su editorial, habla de que
“ el ayuntamiento republicano no se ha olvidado del pan espiritual y ya disfruta esta hermosa Villa de la Primera Biblioteca Publica, parece mentira pero así era, Almoradí no tenia biblioteca”.
Sin embargo no existe documentación que acredite donde se situaba y durante cuanto tiempo funcionó.
Oficialmente y según consta en la Dirección General de Archivos y Bibliotecas (documento que incluyo), la primera gran biblioteca dotada de un fondo importante fue inaugurada el 7 de enero de 1961 por el alcalde D. Manuel Valdés.
En un interesante artículo sobre los 35 años de historia de la biblioteca municipal elaborado por Jacoba Alix explica el acuerdo que se obtuvo con el Centro Coordinador de Bibliotecas dotando a ésta de un fondo aproximado de 50.000 Pts. (300€) en libros y un numero variable de libros anualmente.
A cambio el Ayuntamiento “facilitará un local apropiado y se encargará de su mantenimiento”. El local designado fue un salón de la primera planta en el antiguo hospital de la calle España, de unos 95m.
En el acuerdo citado anteriormente el Ayuntamiento tenía que designar un bibliotecario que, según el acta, “debía ser persona instruida, maestro de escuela, sacerdote o licenciado en Filosofía y Letras”.
En 1984 se traslada a un local en Pablo Picasso que pronto se queda pequeño, y en 1992 vuelve a habilitarse un nuevo local en el antiguo hospital, esta vez más grande (175 m) y en la segunda planta.
En junio del 2000 se inauguró el actual Centro Cultural y con él la nueva biblioteca que ahora conocemos y que ocupa unos 600 m.

Llegada a la Luna

Fotografía tomada con Luna llena el 18 de julio del 2008 (junto a mi amigo Manu Rincón) en el rio Segura.
PINCHA SOBRE ELLA Y PODRAS VERLA EN GRANDE, CREO QUE VALE LA PENA.
Hoy celebramos la llegada del hombre a la Luna, hace ya 40 años. Sólo tenia nueve, pero recuerdo como si fuera hoy la voz de mi abuelo diciéndonos: "os lo creéis todo", cuando estábamos frente a nuestro "telefunken" en blanco y negro.
Me parecía una película del espacio, con esos "disfraces" blancos dando saltos a cámara lenta.
Fue una noticia que me impresionó.
Ahora son muchas las voces que dicen que aquello solo fue un montaje de la NASA (aunque mi abuelo decía que de Franco). A ver si al final va a tener razón...

EL SEISMO DE 1829 (8ª parte)

El tipo de construcción diseñado por Larramendi se conservó hasta bien avanzado el siglo XX.


ARQUITECURA ANTISÍSMICA

Una de las más importantes aportaciones técnicas de Larramendi fue la de desarrollar una arquitectura antisísmica, única en el mundo hasta ese momento, y expuestas en su “Relación circunstanciada…”.

Algunas de esas ideas fueron:

1º Anchura de las calles:
La que menos tendrá cuarenta pies de ancho, y las principales de Guardamar y Almoradí, cincuenta (unos 14 metros).
En Almoradí es donde han perecido más personas, la mayor parte en las calles, por ser estas estrechas y las casas altas.

2º Altura de las casas:
La altura de las casas todas sin excepción alguna, serán sólo de un piso bajo, elevado algún tanto cuando la humedad del terreno lo exija. La altura de las casas, ó más bien las manzanas, porque todas en cada calle tendrán la misma, será de unos 13 ó 15 pies.

3º Espacios de seguridad:
“Todas las casas han de tener corral, de manera que en el menor ruido o temblor, las gentes puedan salir a él o a la calle según la mayor proximidad de donde se hallen en el momento del peligro”.

4º Material y forma de construcción:
“En la construcción se empleará mucha enmaderación, muy trabada entre sí, a fin de que sea más difícil el desprendimiento de sus partes en cualquier movimiento. Todas las construcciones en general han de ser sumamente sencilla”

5º Urbanización y estética:
“En un país tan ardiente como éste, siendo las casas bajas y anchas las calles, sería intolerable el sol en el verano; por esta razón en todas las calles se han de plantar árboles, los cuales además de la sombra, darán seguridad, producirán leña y madera y los pueblos vendrán a estar en unas hermosas alamedas”.

"SUCESOS" (1)




Buscando en las Hemerotecas de prensa me encuentro con algunas noticias que consiguen llamarme la atención. Estas dos que traigo ocurrieron con una diferencia de 20 años. La primera es de 1864 y describe un terrible incendio que ocurrió en la calle San Andrés y que acabó con veintidós edificios. La segunda, fechada en 1884, se trata de un crimen ocurrido entre los términos de Formentera y Almoradí.


(Pinchando en la imagen podréis ver los recortes en grande).

EL SEISMO DE 1829 (9ª parte)

El Panteón de los Caidos se construyó sobre el antiguo cementerio.
Situación del cementerio y del Convento según Larramendi.

Libro de difuntos de la Parroquia de Almoradí

ENTERRAMIENTOS

Hasta principios de 1800 los muertos eran enterrados en las Iglesias.
El Rey Carlos III decretó ordenanzas que prohibieron seguir con ésta practica por considerarlas insanas. Su sucesor, Carlos IV ordenó en 1804 establecer cementerios a las afueras de las poblaciones en beneficio de la salud pública, prohibiendo los enterramientos en los templos.
Sin embargo durante bastante tiempo se hizo caso omiso de estas prohibiciones por dos razones principales: los nobles exigían ser enterrados en las Iglesias a las que habían hecho generosas donaciones y porque los párrocos cobraban un canon de enterramiento a los fallecidos que no eran nobles.
La aparición de una epidemia de fiebre amarilla en 1804 en todo el sureste peninsular aceleró el proceso de construcción de cementerios exteriores. El Obispo de Orihuela, Francisco Antonio Cebrián, nombró un delegado con permiso real para recorrer los ayuntamientos de la diócesis y obligar al cumplimiento de la legislación.
En ciudades cómo Alcoy, Benidorm ó Denia hay constancia de que se construyeron los cementerios entre 1812 y 1815. En Rojales se terminó en 1810.
Es de suponer que en la primera década de 1800 se construyese el cementerio que se situó en el “camino del puente” (donde posteriormente se construyó el Panteón de los Caídos). Los terrenos eran propiedad de la Iglesia y estaban próximos al Convento.
Además en la visita que realizó el Obispo Félix Herrero días antes de los terremotos dice “el Cementerio de esta villa está situado a extramuros de la misma”.
De hecho, en la “Planta de la nueva población de Almoradí” diseñada por Larramendi se indica que “las manzanas que están con tinta amarilla manifiestan la antigua población arruinada por el terremoto”, y en ella aparece de este color el cementerio (el plano aparece en la 10ª entrega).
Por lo tanto, éste fue el lugar donde se enterraron las doscientas victimas de los terremotos.
En el libro Racional de difuntos de la Iglesia Parroquial de San Andrés (folio 107) se inicia una “Partida General de los fallecidos en las ruinas del terremoto del 21 de marzo del presente año, que fueron conducidos urgentemente en parihuelas (camilla ó hamaca hecha con dos barras para transportar fallecidos ó enfermos) al cementerio de la misma. A continuación figura una lista de 124 relacionados, con cinco ó seis tachados, lo que demuestra problemas de identificación.
Al final de la partida general se dice: “Todos los contenidos en este índice fueron victimas del terremoto, recibiendo sólo un escaso número el Santo Sacramento de Penitencia, de que certifico. Manuel Miralles, Vicario.

Reinas de Fiestas


La foto del centro corresponde a Naomi, Reina 2008, a la que tuve oportunidad de fotografiar.


Aunque oficialmente las Reinas de Fiestas comenzaron a aparecer en el libro de Feria del año 1966, mucho antes era habitual participar con “bellezas” como las que vemos en la primera imagen en concursos de carácter nacional.
En el año 71 comenzaron a nombrarse Reinas Infantiles. La fotografía que vemos corresponde a 1977 (con todo el cariño a mi hermana Inma y a su corte de Damas).


EL CRIMEN DE ALMORADI (2ª parte)



El juicio, así como la sentencia del llamado "Crimen de Almoradí" no pensaba incluirlo dada la baja calidad de la copia del periodico, sin embargo creo que vale la pena hacer un pequeño esfuerzo en su lectura. Se celebró durante lod dias 6, 7 y 8 de febrero de 1913.
(A petición de Andrés Tafalla)

Nuestros hoteles y Posadas



Anuncios del año 1930
Antes que los hoteles fueron las posadas. En los años 20 y 30 el transporte era casi siempre con animales (sólo algún privilegiado tenia automóvil), y era muy habitual llegar al pueblo y buscar un lugar donde, además de una cama, se tuviese un sitio para dejar descansar y a resguardo los caballos.
Además los hoteles y posadas de aquella época tenían una función “comercial” importantísima, ya que eran habituales las consultas de médicos, dentistas, joyeros, etc., que una vez a la semana tenían visita fija.
En los años 20 el Dr. Bueno, abuelo de D. Joaquín Cartagena, se desplazaba todas las semanas desde Orihuela y pasaba consulta en el Hotel Clavel.

EL SEISMO DE 1829 (10ª parte)

Copia del plano original de Larramendi que se conserva en el Archivo Nacional

RECONSTRUCCION

Una vez aprobado el plan de Larramendi de edificar por completo nuestro pueblo, y dado que los temblores no cesan durante los siguientes meses, deciden suspender durante un tiempo su construcción hasta que pase el peligro.
Los planos ya están diseñados y el ingeniero comienza a trazarlos sobre el terreno, delineando calles y manzanas.
En una carta del Obispo a Larramendi fechada el 1 de agosto de 1829 le indica: “que ha visitado Guardamar y Almoradí adelantando los trabajos todo lo que se pueda, pero en Almoradí no se puede hacer nada si no hay persona autorizada para ocupar los terrenos y hacer la compra legítimamente. En Guardamar como aquello vale poco (se refiere al terreno del nuevo emplazamiento) se ha llevado adelante todo, pero en Almoradí median Marqueses, Comunidades, Mayorazgos y toda gente muy letrada, y con poca gana de vender”.
La reconstrucción se alarga y nuestros vecinos tienen que hacer frente a un invierno terrible. Fue uno de los más frios del último milenio. Las inundaciones en toda la Vega Baja no dieron descanso a las pobres gentes que estaban viviendo en chozas y tiendas de campaña.
En Marzo de 1830 por fin es dictada la Real Orden con las reglas que iban a dar inicio a las obras de reconstrucción de nuestro pueblo, y que de forma resumida eran:

1º Se ejecutaran las obras con arreglo a los planos de Larramendi, y será Superintendente de ellas el Obispo de Orihuela con todas las facultades necesarias al efecto, teniendo bajo sus ordenes para la dirección de las mismas a Eugenio Fourdinier.

2º Las plantas de los nuevos pueblos se trazarán según los planos aprobados, en propiedad particular, pagando a sus dueños el importe de los terrenos ocupados a justa tasación de peritos. Podrán abrirse canteras donde los materiales sean de mejor calidad, indemnizando los daños y perjuicios si fueran de propiedad particular.

3º Para la distribución de las nuevas casas se dividirán las ruinas en tres clases: La primera, los pobres que no tienen recurso alguno para reedificar sus nuevas casas; de la segunda, los que aunque ponen algunos bienes no pueden reponerse de las perdidas ocasionadas por los terremotos; de la tercera los títulos y personas pudientes..
Las casas de los primeros se construirán por cuenta de la empresa, a la segunda se les señalará y ayudará con dinero según una prudente graduación. A las personas pudientes y títulos se les trazará las plantas de sus casas y las ejecutaran por su cuenta.

4º Trazadas las manzanas se ejecutaran primeramente las fachadas y paredes interiores a fin de echar los tejados sobre ellas. Los de la 3ª clase (pudientes y títulos) podrán construir sus fachadas con los adornos y lujos que les parezca.
Las calles nuevas han de quedar enteramente formadas con las fachadas unidas sin vacío alguno.

5º Se construirá primero una manzana de pobres a jornal a fin de obtener un dato de su coste y proceder a las contratas para ejecutar las demás.

No conocemos la secuencia real de la construcción de nuestro pueblo. Según Madoz, Benejuzar se reedificó por completo en 1830, sin embargo
hasta Octubre de ese año no se entregaron las primeras cuatro manzanas (89 casas) en Almoradí..
Por fin, el 26 de Marzo de 1832 (tres años después de los terremotos) dirige una emotiva exposición al Rey dando cuenta de todo lo realizado, y agradeciendo los inmensos recursos que el Rey aportó para la reconstrucción:
“ Con los inmensos recursos con los que ha contribuido su Real familia, se recogieron, asistieron y curaron con el mayor esmero todos los enfermos; se recogieron también los huérfanos; se señalo dote a las doncellas para contraer matrimonio, se socorrieron las viudas, y a los labradores se les socorrió también con los efectos y animales de labor que perdieron, y con grano y simientes para sembrar; se han reedificado molinos de aceite y harineros, se han compuesto y habilitado puentes, se han construido cuatro pueblos nuevos, y se ha hecho en los mismos la plantación general de árboles en sus plazas, calles y ejidos, todo conforme a los planos del Ingeniero Larramendi.
Almoradí se ha construido también todo nuevo en el sitio que antes ocupaba, peo mucho más extenso, y consta de 278 casas en 26 manzanas. Se han dado por construidas y repartidas por suerte a las viudas y propietarios pobres 124 casas, y las restantes las han construido sus dueños con las cantidades que han recibido. Tiene solo una Plaza muy espaciosa, plantada como las calles y ejidos de moreras.
En la construcción de este pueblo se ha invertido la cantidad de 1.164.013 reales, y en la compra de terrenos para le extensión del pueblo 183.685 reales.
En la de socorros para los desgraciados la de 329.667 reales. Se ha construido Parroquia provisional”.

EL SEISMO DE 1829 (11ªparte)

Fernando VII de Borbón (1784-1833), Rey de España cuando los terremotos.


DONADORES

El nombre de esta calle, como no podía ser de otra forma, corresponde al de las personas y entidades que con su ayuda hicieron posible la reconstrucción de Almoradí.
La publicación en la prensa de Valencia y Barcelona del texto integro que el Ayuntamiento de Almoradí envió al Real Acuerdo de Valencia despertó la solidaridad.
Se crearon juntas de ayuda en toda España.
El Cabildo municipal de Elche también dio lectura del oficio “de la que fue población de Almoradí…”y se acordó abrir una suscripción.
Finalmente, el 5 de abril firma el Rey el decreto de la suscripción nacional, con su particular aportación de 1.500.000 reales de vellón.
El 11 de mayo se celebró incluso un sorteo extraordinario de Lotería a beneficio de la “terrible catástrofe de los pueblos arruinados”.

EXTRACTO DEL “REAL DECRETO EXPEDIDO POR EL MINISTERIO DE GRACIA Y JUSTICIA PARA REMEDIAR LOS MALES DE LOS TERREMOTOS”
“El espantoso terremoto que en la tarde del 21 de Marzo último se sintió en diferentes pueblos de la Gobernación de Orihuela, ha convertido en un desierto los fértiles campos que en un momento antes ocupaban 20 templos, más de 4000 casas, y varios artefactos que hacían rica y feliz aquella comarca, sepultando bajo sus ruinas una parte considerable de los habitantes, con sus cosechas, ganados y toda su fortuna.
El doloroso cuadro que presenta esta calamidad sin ejemplo entre nosotros, y la situación en que se hallan tantos útiles labradores, artesanos, huérfanos y viudas, que han podido salvar su triste existencia, ha cubierto de luto mi corazón., y he mandado que de mi bolsillo secreto, y el de la Reina mi augusta esposa se suministre inmediatamente 1.500.000 reales para el socorro de los necesitados, y quiero que se inviten en mi Real nombre a las corporaciones del estado, a los grandes prelados y personas pudientes, y en general, a todos los habitantes de mis dominios a que se suscriban por la cantidad que quieran destinar a tan piadoso y recomendable objeto…”
Esta suscripción movilizó a toda la sociedad de la época, y diariamente se publicaba en “La Gaceta” de Madrid todos los donativos que entidades y particulares aportaban.

EL SEISMO DE 1829 (12ª parte)

              Comparativa de la Iglesia construida después de los terremotos (principio de 1900) y actualmente.

LA IGLESIA

La Iglesia que se cayó con el seísmo era la tercera del siglo, según el historiador Montesinos. Se había inaugurado en 1732 y es la que visitó algunos días antes del terremoto el Obispo Félix Herrero.
De ella hace una descripción muy detallada en su “Primera visita General a la Parroquia”.
Sólo las campanas se pudieron recuperar y volver a instalar en la nueva torre (que excepto Andrea se perdieron después en la guerra), así como una pequeña parte del órgano, como queda expuesto el 14 de septiembre de 1829 por la Junta de la Iglesia acordando que “los efectos correspondientes al órgano Parroquial se encuentran, por causa del terremoto, debajo de los escombros, sin poderse extraer ellos sin un coste mayor al de su importe..”

L a Iglesia no estaba previsto hacerla en el plan de Larramendi. Él argumentaba que había que dar preferencia a los pueblos y los puentes, por lo que durante bastante tiempo se tuvo que seguir con los servicios religiosos desde una barraca que se construyó al efecto.
En el Libro de Juntas de la Iglesia Parroquial se refleja lo siguiente:
“Estando en la Barraca que sirve de Iglesia de esta Villa a los nueve días del mes de agosto de 1829 por el Presidente: que no hallándose concluida la presente barraca por haberse arruinado por el terremoto la Parroquial de esta Villa, y siendo indispensable para el culto divino terminar la obra y añadirle un pedazo más para que todos los fieles puedan asistir a dichos oficios sin las incomodidades que en el día sufren a causa de no caber la mayor parte dentro de la Barraca, se proceda, tan pronto como sea posible a la ampliación de dicha Iglesia (Barraca).

La Iglesia tardó muchos años en acabarse. En el diario “El clamor Público” del 19 de julio de 1861 (treinta y dos años después de los terremotos) se podía leer: “Se ha colocado la última piedra de la elegante torre que corona el nuevo templo de Almoradí, cuyos trabajos han sido dirigidos por el arquitecto Sr. Morell.”
Y para añadir más confusión, existe un documento en el Archivo Parroquial fechado el 13 de noviembre de 1865 y firmado por el Sr. Ministro de Gracia y Justicia que dice:
“vista la falta de licitadores para las obras de construcción del templo de Almoradí, La Reina ha tenido a bien mandar se hagan por administración y por la cantidad de 21.685 escudos”.

EL CRIMEN DE ALMORADI (1ª parte)


En esta calle, el 24 de enero de 1912 se cometió un parricidio que ocupó portadas en todos los periódicos de la época. Un padre fue asesinado por su propia familia y enterrado en el patio de su casa. El 8 de febrero de 1913 en la Audiencia de Alicante el tribunal popular dictó veredicto de culpabilidad, siendo condenados a cadena perpetua su mujer y sus hijos mayores (de 18 y 20 años), a 20 años de cadena temporal a su hijo de 16, y a tres años de prisión correccional a su hija de 14.

EL SEISMO DE 1829 (13ª parte y última)

Interesante proyecto de Ensanche de principios de 1900 (pinchar sobre la imagen para verla en grande).

Plano topografico de 1900 (pinchar sobre la imagen para verlo en grande).

GENERACIÓN DEL TERREMOTO

Con la exposición hecha por el Obispo de Orihuela el 26 de Marzo de 1832 al Rey, se daba por terminada la reedificación de los pueblos arruinados por los terremotos, y es por lo tanto, la fecha de inicio del actual Almoradí:

“Queda en Tesorería algunas cortas cantidades que se destinarán a la construcción de las pocas casas que quedan en Almoradí y que no han podido construirse hasta ahora por los inmensos escombros de que ha estado ocupado el terreno” ; “El apeo y deslinde general de los nuevos pueblos se ha ejecutado conforme a lo mandado, y el original está colocado en el Archivo de la Dignidad Episcopal, y tuve el honor de dirigir a Vuestra Secretaria de Gracia y Justicia, el de Guardamar, Almoradí y Benejuzar, está preparada copia para el archivo del Ayuntamiento de cada pueblo, y se está dando ya conforme al original los Títulos de propiedad a los dueños de las casas”.

Los años que siguieron a la reconstrucción no fueron nada fáciles para nuestros antepasados. Dos años después de la reconstrucción apareció el cólera morbo que mató al menos a 100 personas en nuestro pueblo. No hay una cifra exacta, pero en el registro de defunciones de la Parroquia aparecen en 1834 un total de 183 fallecidos, siendo de 78 un año antes y de 91 el siguiente. En los partes sanitarios publicados en la prensa de ése año podíamos leer: “en Almoradí del 9 al 11 de julio: 92 invadidos, 10 fallecidos, Del 22 al 26 de julio: 170 enfermos, 5 fallecidos”.

Los primeros datos del nuevo Almoradí aparecen en el Diccionario Geográfico-Estadístico de Pascual Madoz editado en 1846. Somos una Villa de 3095 vecinos, “con una Iglesia servida por un cura párroco, dos vicarios y cinco sacerdotes exclaustrados”. Un hospital de caridad para el auxilio y curación de cuatro enfermos, cualquiera que sea su dolencia (en lo que ahora ocupa el bar Galaxia). Una sola escuela de primeras letras para niños y otra para niñas. Y al igual que antes de los terremotos, una fábrica de aguardiente.

Mayo de 1884 iba a traer un cambio radical a Almoradí; la llegada del ferrocarril abría una ventana al mundo hasta entonces desconocido.
En 1889 ya existía un teatro, dado que las ordenanzas municipales de ese año ya regulaban la prohibición de fumar en su interior, y la de permanecer descubiertos y sentados desde la subida hasta la bajada del telón.
Las fiestas eran numerosas, y las curiosas ordenanzas regulaban desde las de carnaval hasta las hogueras “que desde tiempo inmemorial se encienden el 17 de enero (San Antón) y el 24 de junio (San Juan)”. Se prohibía a los “ciegos y vendedores de romances que reciten cosas que puedan ofender la moral publica”.

A principios de 1900 ya vivían en Almoradí 4960 vecinos, la mayoría hijos y nietos de aquellos que vivieron el terror. Sólo habían pasado unos 70 años, por lo tanto muchos podían contar en primera persona lo sucedido, y es que, lo que ahora vemos tan lejano, está apenas separado por cuatro generaciones.
Empezaba a olvidarse la recomendación de Larramendi de construir las viviendas en una sola planta, aunque ni siquiera habíamos rebasado el suelo urbano delimitado por los cuatro ejidos. En la estadística publicada en 1910 por Figueras Pacheco en su “Geografía del Reino de Valencia” indica que de un total de 1342 edificios construidos en todo el término municipal, 979 son de un solo piso y 80 de dos. El resto eran clasificados como albergues ó barracas.
Si le echamos un vistazo al plano topográfico de ése año descubriremos donde estaban ubicados los dos colegios de niños y niñas, el antiguo Casino (en la actual Tomás Capdepón pero en la acera de en frente) y el cuartel de la Guardia Civil (Larramendi con Obispo Herrero).
Sin embargo, la Ermita del Santo Sepulcro sigue en su misma ubicación.
Existe un plano de ensanche hecho a partir de 1908 donde ya aparece el Teatro Cortés y el Cementerio queda dentro del plan urbanístico, por lo que empieza a buscarse un nuevo emplazamiento. Curiosamente aparece una plaza donde algunos años más tarde se instalaría el “Ideal Cinema” (después Cine Miravete).
Siguen apareciendo las ruinas del Convento, que ocupan un tramo completo de la calle San Francisco.
BIBLIOGRAFIA UTILIZADA:
Visita General de la Parroquia de San Andrés Apóstol. D. José Mª García Bernabé y Luís Martínez Rufete.
Rojales en su historia: de Alquería Medieval a Villa Real. Miguel A. González y Pedro C. Picatoste
Geografía del Reino de Valencia. Francisco Figueras Pacheco.
Un Obispado español, el de Orihuela.
La catástrofe sísmica de 1829 y sus repercusiones. Gregorio Canales Martínez.
Almoradí, Callejero, Apuntes históricos, Instituciones. Luís Martínez Rufete.
Crónica Summa de la ilustre universidad Regia de Almoradí. J. Montesinos Pérez.
Ordenanzas municipales del Ayuntamiento de Almoradí de 1889. Copia y apéndice de Luís Martínez Rufete.
Biografía de los Obispos de Orihuela (Folletín de “La Crónica” 1856)
Memoria y relación circunstanciada de la catástrofe… de José Agustín de Larramendi

Almoradí 1829

1910-Plaza con la Iglesia construida despues de los terremotos.


En el libro de Semana Santa 2008 se podía leer un interesante artículo de nuestro apreciado sacerdote D. José Rebollo Gómez, el cual nos hacía un detallado inventario de los hoy desaparecidos vestigios religiosos de nuestro pueblo (sin incluir la imagineria destruida en la Guerra Civil).

Siempre hemos tenido la excusa perfecta para acabar con todo lo “viejo”, al fin y al cabo somos un pueblo moderno, apenas tenemos historia, y la culpa de que no se conserve nada es del conocido terremoto de 1829 que asoló por completo Almoradí.
Tres años se tardó en reconstruir el nuevo pueblo y algunos más en “reinaugurar” la Iglesia (1861). A día de hoy (2009) tenemos 177 años de historia. Suficientes.
Pero, ¿qué hemos sido capaces de conservar desde entonces?
La autopista A7 se encargó de destruir una estación de tren y un puente de hierro de 1884, curiosamente sí se conserva la de Torrevieja.
Hasta la década de los 50 del pasado siglo conservábamos los restos de un Convento fundado en 1609, y que ni siquiera el terremoto logró derribar.
Que fue de “El Liceo”, de ”La Casa Nueva”, del Matadero y de nuestras fábricas de conserva con sus imponentes chimeneas?

Sí, ya sé que no todo se ha perdido. Tenemos el Teatro y el Casino desde 1908, el Antiguo Hospital, La Capilla de los Girona, el Cuartel de la Guardia Civil y Las Escuelas Nacionales que datan de1930 y alguna que otra peculiar vivienda de la misma década como la de Cosme al inicio de la Calle Tomás Capdepón, pero ¿hasta cuando?.

No es mi intención detallar todo lo que ya hemos perdido, pero sí llamar la atención sobre lo que aún podríamos hacer.
La historia de un pueblo tiene que crearse a partir de las pequeñas cosas.
El plano de Almoradi creado por Larramendi estaba delimitado por cuatro Ejidos (actuales calles Comunidad Valenciana, Miguel Hernández, 9 de Octubre y Rafael Alberti).
Dentro de éste perímetro formado por veintiséis manzanas empieza nuestra historia y es lo que hay que empezar a conservar. Apenas queda alguna casa de las originales con teja redonda y amplio patio. Este podría ser un buen comienzo, pero no el único.
La creación de una fundación que recupere, conserve y fomente la historia de Almoradí sería el siguiente paso. Fotografías, documentación, archivo patrimonial de todo tipo que pasaría a formar parte de todos los ciudadanos y que seguro muchas personas estarían dispuestas a donar conociendo el uso final.
Dicho patronato podría realizar publicaciones, exposiciones y convocar concursos ó certamenes.
Bueno, ahora sólo queda ponerse a trabajar.

TOMAS CAPDEPON (1820-1877)


“El día 4 de febrero de 1877 falleció en Murcia D. Tomás Capdepón Martínez, natural de la villa de Almoradí .
Ingresó en el ejercito a la edad de diecinueve años y algunos después fue nombrado oficial de secretaria en la dirección de infantería; escribió algunas obras importantes por las que fue agraciado con una Cruz de Carlos III y el grado de capitán. En 1855 era co-propietario y redactor del periódico político “El Correo”, primer defensor de la política de unión liberal, abandonando la milicia después de los sucesos de julio, en el año siguiente fundó con Romero Ortiz el diario “La Península” .
En 1858 fue elegido diputado a Cortes por Orihuela venciendo al candidato ministerial, y obtuvo la Cruz de Beneficencia por los servicios que prestó a la capital de su distrito durante la invasión de cólera de 1859.
Como uno de los diputados que firmaron el 28 de diciembre de 1866 la célebre exposición a la reina Isabel II , tuvo que huir de la capital de España y después de la revolución de septiembre, habiendo sido diputado en varias legislaturas, fue nombrado subsecretario del Ministerio de Hacienda y luego Director General de Propiedades y Derechos del Estado”.

Publicado en “La Ilustración Española” el 15 de mayo de 1877
Cuando el terremoto tenía nueve años.

"Almoradí, Cien años no es nada..."

Cartel de la Exposición

Foto en el Casino de la exposición (de mi amigo Manu Rincón)
















Fotomontaje de la calle del Rosario, hecho con una de los años 30 y actualmente. La esquina de la izquierda es ahora CajaMadrid. La utilizé de portada en la exposición.

La intención es compartir con todos los interesados en la historia de nuestro pueblo la numerosa información que he ido recopilando, y a la vez, pedir colaboración para seguir ampliándola.
El titulo de "Almoradí, Cien años no es nada..." es el de la exposición de fotografías antiguas que presenté esta pasada Semana Santa en el Casino y el Centro Cultural.
100 fotografías de nuestro pueblo y su cambio urbanístico.
Iré publicando algunas de ellas junto a su descripción, a la vez que sigo preparando una segunda parte, esta vez dedicada a las gentes de nuestro pueblo. Espero vuestros comentarios y aportaciones.


Enlace al diario La Verdad sobre la exposición:

Enlace a la programación cultural del Ayuntamiento sobre la exposición:
http://www.almoradi.es/es/ayuntamiento/cultura/centro-cultural-biblioteca/novedades.html

Por último agradecer a todas las personas que visitaron la exposición y que tuvieron la amabilidad de firmar en el libro de visitas. Estos son sólo algunos de ellos:

"He visto la exposición y me ha gustado mucho. Muchos son los recuerdos que me traen porque mi edad ya no es cualquier cosa.Felicidades."
Firmado: Manuel Soto López

"Magnifica exposición que ha servido para recordar mi infancia y juventud.Gracias"
Firmado: Manuel Galant

"Espero que con la colaboración de todo el que pueda aportar mas fotografías y datos, puedas presentarnos un libro que nos enseñe quienes somos. Ha sido muy interesante."
Firmado: Concepción Lopez Sanchez

"Me parece una exposición entrañable de un Almoradí pasado pero con un gran futuro, la cual me hace adentrarme en la cultura y singularidad de este pueblo. Espero que esta sea la primera de muchas más, ya que a los que nos gusta la cultura y la historia estamos habidos de tales eventos. A ver si se puede publicar un libro con tales fotos."
Firmado: José A. Garcia Pinta