Las Escuelas para Niñas


Me resulta llamativo encontrar entre los presupuestos municipales del siglo XIX, numerosos recibos (como el que acompaño) por la compra de “alfileteros y dedales de plata”.
Incluso enciclopedias y libros exclusivamente para niñas, estableciendo diferencias en el conjunto de conocimientos
de los programas escolares.
Los títulos que aparecen en las facturas de la librería Antonio Ibarra de Orihuela en 1865 comprados por la profesora María León, son claramente significativos, apareciendo en el listado la compra de doce ejemplares de "La niña instruida"y el "Libro de oro de las niñas", ó otros tanto de " Ciencia de la mujer" ó “Economía
doméstica” .
Probablemente el libro más popular fue "Flora", del año 1880.
En él, su autora Pilar Pascual de San Juan, profesora de Primera Enseñanza Superior, decía en el prólogo a las señoras maestras: "... la autora toma a Flora desde la más tierna infancia, no se separa de ella hasta dejarla casada
y en perfecta disposición de ser tan buena esposa y madre como ha sido excelente hija...”
En la Ley de Educación Primaria de 1945, se decía "La educación primaria femenina preparará especialmente para la vida del hogar, artesanía e industrias domésticas”.
Recibo de 1865

El Circo Caprani en Almoradí

Ya conocemos la vida de nuestro payaso “Cugatti”, y su marcha con el Circo Caprani en los años 20.

Este circo llegó a nuestro pueblo a principios de agosto de 1926 y en realidad se instaló al final de la calle S. Emigdio (entonces había un enorme solar entre la Acequia Mayor y la actual Rafael Alberti).
A pesar de intentar hasta en diez ocasiones bajar el telón de sus funciones, el éxito fue tan grande que tuvo que prolongar su estancia dos meses, y es que, según cronistas de la época, la categoría de sus artistas era de “primera fila”, destacando el atleta Joom Moore, el ilusionista señor Redondo y el propio Tito “Caprani” y sus cuatro lindísimas chicas.
Incluso se realizó una función benéfica para ayudar a la construcción del “futuro” Hospital.
Finalmente, el domingo 3 de Octubre de 1926, bajó definitivamente el telón en nuestro pueblo.

El “FGL” de Francisco Gómez López

Francisco Gómez en su taller
El microcoche antes de ser carrozado
Portada del libro donde aparecen los artículos sobre los microcoches de Almoradí
Debo reconocer que no sabia nada de lo que voy a contar, hasta que Alberto García me puso sobre la pista. Sí conocía el “biscouter” de Talleres Ribera, pero nada del FGL, y mucho menos de que este microcoche se encuentre en un museo norteamericano (pero no adelantemos acontecimientos).
Voy de sorpresa en sorpresa, porque además resulta que existe un magnifico libro editado en el 2003 titulado “Microcoches Españoles” de Miguel Pascual Laborda, donde aparecen dos extensos reportajes dedicados a nuestros paisanos, Javier Ribera y Francisco Gómez, autores de los únicos microcoches fabricados en la provincia de Alicante.
Hay que remontarse a principios del año 58 para encontrar las primeras facturas de compra de material para este curioso vehículo que nuestro vecino, maestro industrial y mecánico electricista, se empeñó en construir para su personal uso y disfrute y al que llamó FGL (siglas de su nombre y apellido). Juan Rodríguez Costa, representante en la Avda. De Orihuela de las baterías Tudor y negocio de recambios, le suministra diferentes tipos y medidas de tubo y viguetas de hierro (para el chasis), discos de rueda, cámaras, neumáticos y equipo eléctrico.
Tardó tres años en acabarlo y obtener la matriculación y permiso de circulación, otorgándole el nº de placa A-35.685.
Después de algunos años, en 1977, fue adquirido por Francisco Espinosa Mora, que lo restauró en su totalidad y presentó en el 2001 a la “Trobada Internacional de Microcoches de Manresa”, donde fue comprado por un coleccionista americano, Bruce Weiner, para su museo, el mayor del mundo, que se encuentra en el rancho Dubble Bubble de Madison (Georgia, U.S.A.).

Esta es la página del museo donde aparece el FGL:
http://www.microcarmuseum.com/tour/alicante.html

Y esta la dirección del blog “Portalico del 600 y clásicos d¨Almoradí” donde encontrareis mucha más información:
http://macabidelevantar.googlepages.com/





Don Gregorio (2)

"Nuevas" fotografías para compartir de uno de los maestros que más años ejerció en nuestro pueblo.
Busco los nombres, el sitio y la fecha de las fotografías.


El solar de la calle San Emigdio

Calle San Emigdio

A principios del pasado siglo no se había sobrepasado el plano diseñado por Larramendi, por lo que la actual Rafael Alberti (Ejido Norte) era el límite del pueblo. Entre ésta y la Acequia Mayor existía un enorme solar, al final del primer tramo de la calle San Emigdio, que era el más cercano a la Plaza, y por lo tanto, el que se utilizaba para cualquier tipo de acontecimiento.



Son numerosas las referencias que encuentro en la prensa de aquella época a propósito del uso de dicho solar. Así en agosto del 27 se daba por hecho que pronto comenzarían las obras para la construcción de una Plaza de Toros, y el final de la calle San Emigdio sería el lugar apropiado por lo “amplio y céntrico”. Algo que, como podemos adivinar, no se llevó a cabo.
En octubre del 26 se despedía el famoso Circo Caprani, instalado al final de la calle San Emigdio, después de dos meses de actuaciones. Por cierto, en la prensa de enero del 27 (apenas tres meses después de la marcha del Caprani) se informaba del gran éxito del Circo Nacional, instalado en los solares de la calle San Emigdio, y que “a pesar de haber anunciado un par de veces su despedida, no lo hará en vista del negocio conseguido”.
Pero si hay una noticia que me llama la atención es la publicada el 1 de febrero de 1929 en el diario Liberal, y que literalmente dice:
  “El domingo por la tarde, en la gran extensión de terreno que hay al final de la calle San Emigdio, fueron probados los aparatos adquiridos por el Ayuntamiento para la extinción de incendios, marca "Minimax", dando el resultado apetecido.

Solar en el plano de 1900

Clase de don Agustín Lorenzo (1961)

 Tomás Mira, Luís..., ¿?, Pepe Pertusa, Mariano Díaz, Pedro Bueno, Rafael Reina, Jaime, Leonardo, Pascual Birlanga, Paco García, Juan Jesús Gómez, Jaime García y José Miguel Díaz.

EL SEISMO DE 1829 (7ª parte)


Inicio de calle Larramendi, primera década de los 20
JOSE AGUSTIN DE LARRAMENDI (1769-1848)
José Agustín de Larramendi, primer Ingeniero de Caminos español, fue comisionado por el Secretario de Estado para desplazarse a la zona, reconocer los estragos y proponer las medidas precisas.

Llegó a Murcia el día 23 de abril y comenzó a reconocer toda la comarca hasta el 12 de mayo, que regresó a Orihuela.
El día 25 envía a Madrid su primera carta: “confieso que el espantoso estado en que está todo esto me causa también algún terror…”
El mismo día 12 de mayo envió un primer informe proponiendo la reconstrucción de los pueblos, y el 6 de junio envió junto con una memoria explicativa, los nuevos planos con las plantas de trazado al secretario de estado.
A finales del mes de junio volvió a Madrid.
En ese corto espacio de tiempo (apenas dos meses) desarrolló un trabajo incansable.
El 9 de junio envió al Secretario de Estado una memoria “ y relación circunstanciada de los estragos…”con un completo informe de pérdidas que fue publicado en la imprenta Real. Dicha relación “contada por él ó que le habían dicho personas dignas de fe, con toda la posible exactitud”, contiene interesante información.
Empezó el reconocimiento de la zona desde Torrevieja “por ser donde más se han sentido los terremotos” y allí pudo comprobar en primera persona que diariamente ocurrían de diez a doce temblores. “Esto da una continua inquietud a las gentes, y los que tienen algunos medios se alejan de estos contornos. Unos piensan que va a hundirse, otros que va a resultar algún volcán, y hay quien dice que va a levantarse algún monte”.
“Los habitantes de los pueblos arruinados están siempre con mucha inquietud viendo que no cesan los terremotos, sin embargo ninguno piensa en abandonar su domicilio y trasladarse a otra parte, es demasiado bello y rico este territorio para dejarlo por otro. Asi es que todo el mundo ha hecho barracas, y se están construyendo otras en las inmediaciones de los pueblos”.

Poco recuerdo dejó José Agustín de Larramendi.
A pesar de haber sido Director de la Escuela de Ingenieros de Caminos, no se conserva su retrato. Sólo nuestro pueblo tiene una de las más importantes calles con su nombre, ya que Benéjuzar, Guardamar y Torrevieja no le dedicaron una calle hasta los años 80.

Rumosa

Ésta imagen nos puede dar una idea de lo que la industria del mueble representó para nuestra localidad en los años 70. Seguro que si la veis en grande (pinchando sobre ella) reconoceréis a muchos de ellos.

El Banco de Vizcaya

El 26 de noviembre de 1934 se inauguraba el Banco de Vizcaya en nuestra localidad. Era la segunda oficina bancaria que se instalaba, y curiosamente, se inauguraba el mismo año en que fue atracada la otra entidad de Almoradí: el Banco Central.
Se instaló en los mismos bajos que actualmente ocupa el BBVA, y ésta es la crónica de su inauguración:

Procesión por la puerta del Banco de Vizcaya en los 50.



Inauguración del antiguo Sadrián

La nieta de don Adrián Viudes fue madrina de la inauguración

El 18 de mayo de 1944, en terrenos propiedad de don Adrián Viudes, se inauguró el nuevo estadio de fútbol.

Se celebró un partido amistoso entre el Elche FC. y nuestro equipo local, que acabó en empate (1-1).

El equipo (de pie y de izquierda a derecha):
Cabillo; Manchón, Gomis, Barcelona, Valero, Miguel Barrio, Mini, Colorao (autor del gol), López II, López I, y Bernabéu.



(Gracías a la Concejalía de Deportes)

EL SEISMO DE 1829 (6ª parte)

Imagen del protector de los terremotos, San Emigdio.
FÉLIX HERRERO VALVERDE


No cabe duda que la suerte de nuestros vecinos dependía de las iniciativas del entonces Obispo de Orihuela, D. Félix Herrero.
La misma tarde del 21 de marzo ya se enteró el Obispo de la gravedad del terremoto en Orihuela, ya que un campanero murió aplastado en las ruinas de la torre del convento de la Trinidad. En las afueras habían perecido bajo un arco otras seis personas.
A las once de la noche salió una procesión en rogativa por las calles.

El domingo 22, muy de mañana, recibió mensajes de todos sus sacerdotes (había muerto un sacerdote en Almoradí), y se presentaron vecinos de nuestro pueblo relatando el total arrasamiento.
Además de un primer auxilio que realizó el lunes, día 23, relatado en su exposición a Su Majestad, y que ya he publicado en la entrega anterior, también recogió a niños huérfanos (dio una cifra, quizá algo exagerada, de 200) y los llevó a Orihuela. Pidió a su cabildo, colegio de dominicos y personas aristócratas y pudientes una primera ayuda económica.
El jueves 26, parten de Orihuela hacia Almoradí unos carros con víveres: cuatro cargas de tocino, cuatro de huevos (661 docenas) y cuatro de bacalao.
El domingo 29, salió una segunda expedición para nuestro pueblo con 2 cargas de alubias, 1 de garbanzos, 2 de aceite, vinagre, chocolate, resmas de papel blanco, medicina de hierbas, quina en polvo é incienso.
Al día siguiente se mandaron otras 6 cargas de vinagre, pólvora y una bomba de apagar incendios, pues se consideraba que rociando con vinagre se conseguiría que fueran menos nocivos los olores que despedían los cuerpos muertos de personas y animales que aun no había sido posible extraer.

Los supervivientes tuvieron que vivir en barracas, chozas y tiendas de campaña, incluso sobre esteras debajo de los árboles y recibieron frecuentemente la visita del Obispo, entregando donativos de urgencia y examinando las obras de reparación y de explanación de los terrenos afectados.

Me parece poco el recuerdo que tenemos del Obispo para tanto como hizo, sólo una calle compartida con la de Manuel Birlanga.

Farruca “Almoradí”, del Niño Ricardo


Manuel Serrapí Sánchez (1904-1972), conocido como "El Niño Ricardo",  fue uno de los grandes maestros de la guitarra, que supo arrancar a su instrumento la máxima expresividad, y que inventó toques nuevos para cada cante, razón por lo que está considerado superior a sus propios maestros.
Autor de éxitos como “El emigrante” de Juanito Valderrama ó “La madrugá” de Antonio Molina, fue maestro de Paco de Lucia y otros muchos guitarristas de su época.
La farruca titulada “Almoradí” es uno de los temas que aparece publicado en este raro “single” de 1966, y del cual es autor é interprete el Niño Ricardo.
Ignoro la causa por la que el maestro tituló a este tema con el nombre de nuestro pueblo (seguro que alguien debe saberlo).

(Gracias, Roberto Cabrera) 

                 



Alberto me manda éste otro disco, interpretado por Martín Perea, que supongo será la misma composición del "Niño Ricardo". No deja de ser curioso.

Ayer y Hoy (8)

El Teatro desde El Bañet
Años 30

2010

EL SEISMO DE 1829 (5ª parte)

El Obispo Félix Herrero


Esta es parte de la exposición que el Obispo Félix Herrero envió a SM el Rey detallando la catástrofe del terremoto (solo he incluido aproximadamente la mitad, que es lo que afecta directamente a nuestro pueblo). Como ya he dicho anteriormente, lo considero un documento fundamental, junto al parte dirigido por el Ayuntamiento.
El texto integro aparece en el libro de “Los terremotos de Orihuela ó Enrique y Florentina, Historia Trágica” publicado en 1829 por la Librería de Cabrerizo.

Exposición dirigida a SM por el Ilustrísimo señor Obispo de Orihuela:

“El 21 del corriente, sábado al anochecer, sucedió el espantoso terremoto del que ya tendrá noticia VM. A las once de aquella misma noche principié a recibir avisos de los curas, y continuaron todo el día siguiente domingo, sobre las desgracias y ruinas de sus respectivas parroquias y pueblos.
Luego que en el domingo 22 recibí los partes de los párrocos, aunque oprimido mi corazón de un modo extraordinario, todavía pude reflexionar que aterrados todos los demás pueblos y sus autoridades, ni podrían ni aun se acordarían del socorro de los que habían sido enteramente asolados; y conocí también que nadie tenia la obligación que yo de socorrerlos y consolarlos.
El lunes 23, acompañado de dos eclesiásticos (mis familiares), me puse en camino y me dirigí primero a Almoradí. Allí vi una montaña de escombros formada de sus 300 casas, hermosa parroquia y convento. Vi algunos centenares de desgraciados regando aquellos raismos escombros con sus lágrimas, buscando entre ellos los cadáveres de sus padres, de sus hijos, de sus mujeres, parientes y amigos.
Ya habían hallado 165 y dádoles sepultura, y conceptuaban faltar otros tantos: todos me referían sus desgracias, y un anciano pudo decirme entre sollozos: Señor obispo, ocho hijos tengo sepultados entre esas ruinas.
Pregunté si había y donde estaban los heridos: muchos hay, me dijeron, pero ni sabemos cuantos ni en donde está la mayor parte. No había ni cirujano, ni botica, ni aun tampoco con qué curar a los heridos; los hice buscar y llevarlos a determinado sitio, y pudieron reunirse hasta 31, fracturadas las piernas y brazos, y algunos en peor estado.
Oficié a las autoridades de esta ciudad y otros pueblos, haciéndoles responsables a Dios y a VM para que me enviasen hombres, pan y otros víveres y lo ejecutaron inmediatamente; y al medio día vi caminar hacia esta ciudad (se refiere a Orihuela) a los heridos, unos en carros y otros en hombros de 120 hombres, que eran necesarios por la distancia de dos leguas largas que habían de caminar, y a todos pagué su jornal.
Deje muy encargado remitiesen los demás que hubiese con igual cuidado y a mi costa, y también una nómina de todos los niños huérfanos por efecto de esta catástrofe; advertí así mismo no faltase lo preciso a los necesitados, acudiendo a mí por todo.
Así los consolé del modo que pude, y a las doce del mediodía salí para Benejuzar.”