Club Voleibol Almoradí

1977-1978
Miller, Naranjo, Torero; J.M Filiu, Antonio Lorenzo,
Lozano, Fari, Miravetón, Roberto, Vicedo
1984-1985
Fari, Jesús, Filiu, Asensio, Patata, Roca,
Ferrandez, Carlos, “EL Hilo”, Robira, Cabrera, “El Arenas”

 
1985-86
Filiu, Dolera, Asensio, Jesús, Ferrandez, Patata,
Santi, Cabrera, Carlos, “El Hilo”, Teodoro, Fari

EL SEISMO DE 1829 (4ª parte)


TESTIMONIOS (Publicados en los periódicos de la época)Huerta del que fue Almoradí, 26 de marzo de 1829

Del temblor ha resultado definitivamente haber desaparecido este pueblo. Sólo quedan cinco casas quebrantadas sin reducirse a escombros. Se llevan sacados 157 cadáveres de entre las ruinas, y no estarán menos de 80, a quienes se trata de dar sepultura. También han perecido bastantes caballerías, pero hasta ahora no puedo especificar el número.

(El Correo, nº 113, 1 de abril de 1829)
Campamento de Orihuela 24 de Marzo de 1829

Queridos hermanos: ya no existe Almoradí. El sábado 21 del que rige, al oscurecer observamos unos temblores de tierra tan extraordinarios, que causaron la total ruina, no sólo de aquel pueblo sino de otros varios. La mortandad ha sido en gran número, aunque no se pueda fijar con exactitud por haber todavía muchos cadáveres debajo de las ruinas. En esta ciudad (se refiere a Orihuela) ha caído la Torre de la Trinidad y algunos pocos edificios, pero la mayor parte están quebrantados.
Ayer pasé al sitio en donde estuvo Almoradí, y al menos tuve el consuelo de saber que había librado toda nuestra familia. Nosotros nos hemos acampado en la huerta, y así lo han hecho casi todos los habitantes. Los temblores no han cesado, y es un dolor ver el cuadro lastimoso que presenta esta huerta, en otros tiempos tan hermosa.
Desde Orihuela a Torrevieja se ha abierto la tierra por una infinidad de partes.
(El Correo, nº 113, 1 de abril de 1829)Orihuela, 31 de marzo

“En Almoradí, amigo mío, todo ha venido a tierra, pues si queda en pie alguna pared, es por estar calzada de ruinas. Los habitantes existen en chozas alrededor de ellas. La tierra se ha abierto por aquellas inmediaciones, y en muchas partes por dichas aberturas han arrojado unas arenas azufradas”.
“Los hospitales (de Orihuela) están llenos de heridos, tanto de los de Almoradí, como de Benéjuzar y otros pueblos. Del primero, después de haber extraído un gran número de cadáveres, quedan aún muchos que sacar de debajo de los escombros. Aquí hace unos tres días que no hemos tenido temblores, pero no han cesado en Almoradí y Torrevieja”.

(El Correo, nº 115, 6 de abril de 1829)


Orihuela, 31 de marzo:

“ALMORADI: Asolado enteramente con su Iglesia y convento, igualmente todos los edificios de su huerta y campo, y totalmente quebrantado el puente principal del río, resultando hasta el día 180 cadáveres, quedando aun por extraer los que yacen en varias plazas y calles que no han podido descubrirse, a pesar de las incesantes diligencias que se practican, a causa de las muchas ruinas que sobre si tienen de los mayores edificios de dicho pueblo: heridos gravemente, de los que la mayor parte perecerán, 130; bestias muertas 250.
Es admirable la caridad con que han sido conducidos y siguen conduciendo a esta ciudad (Orihuela) los heridos de casi todos los pueblos y el infatigable celo con que son asistidos en los hospitales”.
(Gaceta de Madrid, nº 41, sábado 4 de abril)

Granja de Rocamora, 24 de marzo de 1829:

“El estrago de Almoradí lo he visto yo el dia de ayer, el cual ha sido tan total que no ha dejado ninguna casa en pie. Las Iglesias de la Parroquia y Convento, como también los campanarios han quedado hechos un montón de ruinas. Sobre las de la Iglesia he estado yo y dos amigos más, que nos arriesgamos a entrar, pues los pocos vecinos que han quedado no se atreven a entrar más que por las orillas de lo que fue el pueblo…”

(Diario de Barcelona, nº99, 8 de abril de 1829)


Ruinas de Almoradí, 13 de abril de 1829

Son muchas las aberturas ó respiraderos que se advierten en esta huerta y pueblos inmediatos, y por esto se nota sin duda que, aunque no han cesado los terremotos, no tienen el movimiento que tenia la tierra; pero sí mucho rumor, siendo de advertir que las muchas tahullas que se han regado del agua que arrojan, ya de trigo y ya de cebada o de cualquier otra especie, se han secado, aunque en particular se habla de dos respiraderos, el uno en Daya Vieja, y en Daya Nueva un mismo respiradero ha secado en un bancal cebada: esto lo he visto yo.
Por algunos otros respiraderos ha salido la arena de color aplomado, en otros color de cobre y en otros azufrado. ¡Dios nos saque pronto de tan continuo ahogo¡
(El Correo, nº122, abril de 1829)


Primeras elecciones Municipales

El 3 de abril de 1979 se celebraron en España las primeras elecciones municipales de la democracia. UCD fue el partido más votado, y por lo tanto, Guillermo Morales Pertusa el nuevo alcalde, que se mantuvo en el cargo hasta 1983. Podéis ver sus entrevistas publicadas en la prensa aquí.
Seguro que muchos recordáis la apoteósica bienvenida que se le brindó a Adolfo Suarez.


EL SEISMO DE 1829 (2ª parte)







ANTES DEL SEISMO
Según el Diccionario Geográfico-Estadístico del Doctor Miñano. Almoradí contaba en 1826 con 3.930 habitantes, 1 parroquia y 1 Convento de frailes. Gozaba de un cielo “sereno y apacible”. Producía trigo, panizo, aceite, vino y cáñamo. Contaba con una fábrica de aguardiente.
Tenía Almoradí un trazado muy irregular con calles estrechas y había numerosos edificios con un piso superior que tenia una amplia ventana con una polea en lo alto, que servia para subir desde el carro el cáñamo una vez agramado, y los aperos que se utilizaban para la faena agrícola.
En la visita general que realizó a la Parroquia el Obispo Félix Herrero, los días 24 al 26 de febrero (solamente veintitrés días antes del terremoto), nos describe en su visita la “única escuela de esta Villa y halló ser a cargo de D. Manuel Pascual, el cual desempeña exactamente su obligación instruyendo a los niños en los rudimentos de Religión y primeras letras. Pero notando el poco numero de niños que concurren a dicha escuela; y no haber maestra de labor para las niñas, se reservó tomar las medidas que entendiese oportunas. Ordenó respetuosamente a los Vicarios cuiden mucho de las escuelas de niños y niñas, visitándolas con frecuencia, y mandó a los niños que usaran el vestido y ropa adecuada.
Visitando el Hospital se halló en estado de no poder contener enfermos, en cuya visita exhortó a las autoridades de esta Villa para que formasen la Junta de Caridad, cuyo Instituto es asistir y socorrer a los pobres enfermos.
Así mismo visitó el cementerio situado extramuros y le halló corriente, pero mandó al cura Párroco que se profundicen más las sepulturas.
Existía la Ermita de Santa Lucia, contigua al hospital, y que dado su mal estado, se agregó a dicho hospital. Y también aparece dentro de nuestra población la Ermita a San Antonio Abad.
Los frailes del Convento de S. Francisco de Paula lo habían abandonado para marcharse a Castalla en 1820.
Esta era la entrada principal a nuestro pueblo, ya que era donde se iniciaban los caminos de Orihuela y del puente, y allí fue recibido el Obispo en su visita Parroquial.
La Iglesia visitada por el Obispo se había inaugurado en 1772, y según el historiador Montesinos, era de enorme tamaño y contaba con una de las torres más altas de la comarca y con un reloj público.
Apenas cinco años antes, en 1824, habían ahorcado en Murcia a Jaime “el barbudo”, terror de la sierra de Crevillente. Su fama de bandido dio lugar a miles de historias que eran contadas y “cantadas” por toda nuestra comarca.
Continuará…….

EL SEISMO DE 1829 (1ª parte)

PRESENTACION

“A las 6 y cuarto, en Almoradí, se padeció un espantoso temblor, y a los tres minutos una sacudida inexplicable…”Así comienza el parte que realiza el ayuntamiento de Almoradí al real acuerdo de Valencia el 28 de marzo de 1829, pidiendo socorro y caridad cristiana.
El sábado 21 de marzo de 1829 no iba a ser en el calendario un día mas, ya que se daba la circunstancia especial de que ese día comenzaba la primavera.

No puedo, ni por un momento, imaginar la angustia y la terrible situación que les tocó vivir a nuestros antepasados. El drama queda perfectamente dibujado tanto en el parte realizado por el Ayuntamiento, como en el que dirigió el Obispo Herrero a Su Majestad el Rey.

“…..de los habitantes de Almoradí que han quedado vivos, más de trescientos heridos, fracturados, contusos, y todos desnudos, hambrientos y privados de una triste choza que les sirva de albergue, se encuentran ó en los hospitales de Orihuela ó en el campo expuestos a la intemperie y llenos de terror, y los restantes ocupados buscando los cadáveres de sus padres, de sus hijos, mujeres, parientes y amigos para darles sepultura...”
Hasta octubre de 1830 (casi dos años después) no se entregaron las primeras cuatro manzanas, sólo ochenta y nueve casas de las 278 previstas.
Mientras tanto, tuvieron que soportar uno de los inviernos más fríos del último milenio. Las inundaciones en toda la Vega Baja no dieron descanso a las pobres gentes que estaban viviendo en chozas y tiendas de campaña.

En marzo de 1832 por fin está reedificado por completo nuestro pueblo: 278 casas en 26 manzanas.
Las dificultades parecían empezar a superarse, sin embargo, apenas dos años más tarde el Cólera-morbo iba a hacer su aparición en nuestra provincia, desde Redován, y matar a más de 100.000 personas en toda España ( al menos 100 en Almoradí).

Y sólo han pasado 180 años desde el 21 de Marzo de 1829….. Continuará

La leyenda de San Andrés


Existen diferentes leyendas en nuestra comarca muy conocidas, sobre todo “La Encantá” de Rojales y “La Armengola” de Orihuela.

Sin embargo, no existe ninguna en nuestro pueblo sobre encantamientos ó enamorados.
Contamos con la leyenda que don José Montesinos cuenta en su Crónica Suma, y que relata cómo AMARIÓN fue ocupada por los Moros durante 549 años, desde el año 714 hasta el 1263, y cómo el Rey de Aragón don Jaime I El Conquistador la rescató el 30 de Noviembre, día de San Andrés, habiéndose visto la noche anterior a su conquista por parte de todo el ejercito cristiano, milagrosamente sobre la mezquita, una “aspa” dorada, en realidad una cruz en forma de equis, símbolo del martirio de San Andrés, por cuyo motivo mandó el monarca atacar aquella noche y consagrar la mezquita en honor de éste Santo Apóstol.
Jaime I

¡Gracias por vuestras 100.000 visitas!

Publicada en "Memoria Gráfica"

Pues eso, que muchas gracias por vuestras 100.000 visitas, que son muchas más de las que esperaba cuando inicié éste blog, y que demuestran que la historia y recuerdos de éste pequeño pueblo llamado Almoradí también interesan. Gracias.

Ayer y Hoy (3)

Fachada del Teatro Cortés

Fusión de dos imágenes
Años 70
Años 90
2010
Siempre hay que dar una segunda oportunidad. Ésta es la conclusión que he sacado después de ver el resultado final del Teatro. Y es que fuí el primero que puse el grito en el cielo cuando me enteré que iban a pintarlo de granate. Bueno, al final, el resultado es mejor de lo que yo podía esperar. ¿Qué opinais?

Ayer y Hoy (1)

Calle Mayor esquina con Manuel Birlanga

Las dos imágenes fusionadas
1930
2010
 
Don Adrián Viudes instaló dos fuentes para la venta de agua.Esta es una de ellas, la otra se instaló en C/Capdepón con C/España. Estuvieron desde 1927 hasta 1933.
El agua era captada de la Acequia Mayor y después de ser depurada se transportaba a las fuentes por tuberías subterráneas.

La calle Donadores

Vista aérea de la calle Donadores a finales de los 50

En uno de los últimos comentarios (anónimo) del blog, me preguntabais por el origen del nombre de una de las calles, concretamente, la de Donadores.
Una vez diseñadas las calles por Larramendi, éstas se reconstruyeron bajo la supervisión del Obispo Herrero y Fourdinier, aunque en el plano original no existían nombres (algo que podéis ver  aquí). Era lógico que, tras la tragedia sucedida, éstas se dedicasen, por una ú otra causa, al seísmo y consuelo espiritual.
Así se dedicaron calles a La Reina, por su generosidad para paliar aquella tragedia, Obispo Herrero, por los auxilios prestados y ser el superintendente de las obras, Larramendi como ingeniero, San Emigdio, especial abogado y protector, y por supuesto, la de Donadores, en agradecimiento por los donativos recibidos de toda España. Curiosamente, sólo Almoradí les dedicó el nombre a una de sus calles, ya que ningún otro pueblo reconstruido lo hizo.
La sensibilidad demostrada por la sociedad española tuvo una continua y detallada información de la distribución de las cantidades aportadas por los donantes, publicándose en toda la prensa de la época.
Toda España participó con donaciones, y se publicaron estadillos con lo recaudado periodicamente.

La propiedad más antigua de toda ésta calle es la Casa Parroquial, antes Casa Curato, una enorme vivienda que ocupaba casi 500 m2, los mismos que la escuela municipal, que se encontraba en la esquina con España (donde está el comercio ¿K-10?).
Con la entrada de la 2ª República se comenzó a cambiar el nombre de las principales calles con el fin de que “quedasen perpetuados hechos y nombres de Gloria para la República”. Sin embargo la de Donadores, quizá porque no tenía ninguna connotación religiosa ni política, se mantuvo hasta el inicio de la guerra. En 1937 se le cambia el nombre de Donadores por el del periodista Luís de Sirval, acuerdo que fue declarado nulo tras el final de la contienda.


(En la página 10 de “Memoria Gráfica” dedico amplia información al origen de las calles)

Estreno de Cine en 1956

Cine de verano del Cortés (años 50)
 
Gran estreno en 1956 a cargo de la empresa Manuel Follana. No tengo recuerdo del cine de verano del Cortés, pero sí  he "crecido" con el Cine Alcazar.

El Asfaltado de Almoradí


La calle Alcazar de Toledo (actual Comunidad Valenciana) recién asfaltada, tomada desde el Cine Alcazar, actual Mercadona..


Ya os he contado las “grandes” obras llevadas a cabo entre 1927 y 1930 por la corporación presidida por Manuel González. El Matadero, Hospital y Cuartel de la Guardia Civil, entre otras, fueron esas grandes obras.

Sin embargo, en 1968, y siendo alcalde Luís Martínez Rufete, se llevó a cabo una, que cambió radicalmente el aspecto de todo el pueblo, y no es otra que el asfaltado de calles.
Un pueblo como el nuestro, de nuevo trazado y calles amplias (la mayoría de unos 14 metros) se hacían prácticamente intransitables cuando las lluvias aparecían. Si añadimos que los automóviles empezaban a convertirse en habituales de nuestras calles (solo hay que mirar las fotografías que acompaño) el problema no era pequeño.
Pero, de que manera se financiaron unas obras que costaron catorce millones de Pts. de los de entonces?
Bueno, se asfaltaron en total quince kilómetros de calles, y las obras duraron un año. En realidad fue cada vecino, individualmente, el que pagó su trozo correspondiente, abonando el 25 % al inicio de la obra, y el 75 % restante a los seis meses. También se estableció un acuerdo con una entidad bancaria que permitió préstamos a bajo interés y amortizables en treinta meses.
Con el asfaltado se mejoró las aceras y bordillos y se plantaron los árboles que actualmente continúan en la mayoría de nuestras calles principales.

La Censura

Seguro que muchos de vosotros, por lo menos los que ya tenéis algunos años, recordáis los cortes de las películas del Miravete ó Alcazar en lo mejor de la escena. Y al decir lo mejor, lógicamente, me refiero a la escena del apasionado beso ó “cosas peores”. Siempre me he preguntado como era posible que siempre se estropease justo ahí. Y la razón no era otra que la del “Censor”, siempre dispuesto a protegernos de la “depravación”.
La figura del “Inspector Local de Información y Turismo” se encargó en los años de la dictadura de supervisar y prohibir lo que se considerase que atentaba la moral de entonces.
Durante años se enviaba un informe con todas las películas y obras teatrales que se representaban en nuestro pueblo, é informaba de cualquier anomalía, avisando de películas que dañaban “el buen gusto” ó las funciones suspendidas “porque la clientela tenía frío”.
Para hacernos una idea del trabajo que esto representaba, basta con echar un vistazo a la programación de un mes, en este caso incluyo marzo de 1954, y hacerse una idea de la cantidad de películas que había que asegurarse que cumplían las normas.


Incluyo también algunos párrafos de las instrucciones del mismo año que se dirigían a los empresarios (en éste caso al Teatro Cortés y Cine Alcazar) y que eran de obligado cumplimiento. No tienen desperdicio.

Las circulares que se enviaban a nuestro Inspector Local, prohibiendo determinadas escenas ó canciones, son verdaderas “joyas”, pero para no alargarme (no quiero aburrir), os incluyo “La raque”, una de las canciones que según nuestro particular censor, dañaban a la moral y las buenas costumbres.