Calle Ramón y Cajal

Vista aérea con la calle Ramón y Cajal en los años 50

La actual calle de Ramón y Cajal, premio Nobel de medicina en 1906, tiene su nombre por acuerdo municipal desde el año 1940.
Tras la reconstrucción del pueblo, en 1834, se dedicaron cuatro calles a la corona: La Reina, Los Infantes, del Príncipe y la que nos ocupa; Las Princesas.
Así se llamó hasta la entrada de la República, en 1931, cuando fue sustituida por la del político González Ramos.
Acabada la guerra volvió a recuperar durante un par de años la titularidad de  “Princesas”, hasta que fue cambiado definitivamente, y gracias a que no tiene ninguna connotación política, por el que mantiene actualmente.
De todas formas, seguro que muchos de nuestros mayores siempre la han conocido por otro nombre: “la calle de la grama”.
Así se ha conocido siempre porque al final de la calle, en el Ejido de Levante (hoy Comunidad Valenciana), se ponían los jornaleros a agramar el cáñamo en los años 40 y 50, justo junto a la acequia del Bañet.

Programas de Feria (2)

Rebuscando entre los viejos  Programas de Feria me encuentro con portadas que, para mí, son verdaderas joyas. Hasta los años sesenta se compraron esporádicamente litografías a la prestigiosa Imprenta Ortega de Valencia para ilustrar las portadas, algunas ya publicadas aquí, cuyos trabajos se editaron en la imprenta de Alonso, y que son las siguientes:

Programas de Feria (1)

Antes que los programas de Feria comenzaran a publicarse, solía editarse un cartel anunciador de la fiesta. En 1928 se editó un pequeño programa que ya publiqué aquí.


Por iniciativa de José Alonso Rufete (fundador de Edijar) se editó en 1930 y 31 la “Revista de Feria”, una gran publicación con artículos, publicidad y fotografías, que constituyen un verdadero documento de la época.
Pero nada de ir con el DNI y obtener un ejemplar gratuito.
Se puso a la venta y el precio era de 30 céntimos en 1930, y curiosamente, de 25 cts. un año después.

Se volvió a los pequeños programas (por supuesto, con la excepción de la guerra civil), con sólo el guión de actos, hasta el año 1942, en el que aparece un primer programa con numerosa publicidad, y con una llamativa presentación: “Es la cuarta vez en que después de ser liberados del oprobiante y ominoso yugo de la dominación roja por la invicta espada de Nuestro Caudillo, nos disponemos a celebrar las tradicionales fiestas de nuestros venerados Abdón y Senén”.
Casi nada.
Un año después, en 1943, vuelve a publicarse otro interesante programa con abundante publicidad y fotografías.
En 1950 se publica en la Imprenta Alonso uno de los mejores programas de nuestras fiestas. Con una portada similar a la del año 28 (curiosamente lleva el mismo pie de imprenta, litografía Ortega de Valencia) contiene una gran guía comercial y por primera vez (si exceptuamos los del año 30 y 31), numerosa colaboración literaria. En él encontramos las firmas del entonces inspector municipal veterinario, don Gaspar Quiles, el párroco Vicente Alberola, Enrique Diez, Ofelia Sequeros, y numerosas personas vinculadas a nuestro pueblo. Eran de un tamaño relativamente pequeño, 15 x 20, y así se mantuvieron hasta 1971, fecha en el que se editó en A4 (aproximadamente 29 x 21), y es el mismo que conocemos actualmente.


¿Hacia donde vamos?


Lo que comenzó siendo una pequeña y vieja alquería de origen árabe, al-Muwallidin, que significa “nuevos conversos”, se convirtió a partir de la segunda mitad del siglo XVI en un próspero lugar gracias a la mejora en las infraestructuras de riego que les proporcionó la creación de las acequias Mayor y del Río junto al Azud de Alfeitamí.
Esto le permitiría a Almoradí “comprar” su independencia de Orihuela en 1583 con el título de Universidad, que mantendría hasta 1791, fecha en la que pasó a denominarse Villa.

Aquella Villa tuvo que reedificarse por completo tras el terremoto de 1829 y reponerse a guerras y epidemias, pero nada evitó que volviésemos a ser una importante referencia agrícola en la comarca.
Según Madoz, en 1850, nuestra población era una gran productora de trigo, maíz, hortalizas, seda, cáñamo y vinos, además de contar con fábricas de aguardiente y jabón, dos calderas de tinte, un molino harinero y seis de aceite.
A principios del siglo XX contábamos además con una fábrica de electricidad, otra de agramado del cáñamo, tres de conservas…
Gracias a aquellos emprendedores nuestra población siempre atrajo mano de obra  y evitó en gran medida el éxodo de los jóvenes que buscaban trabajo en la industria al no querer seguir con la agricultura.
Así ocurrió de nuevo a finales de los años sesenta con la instalación de grandes industrias dedicadas a la fabricación del mueble y que crearon muchísimos puestos de trabajo.

Pero el ciclo industrial llegó a su fin, y a éste le siguió lo que parecía un nuevo y floreciente negocio: la construcción.
De nuevo los jóvenes encontraban trabajo bien remunerado y el dinero volvía a circular.
Junto a la construcción surgió un importante comercio: muebles, moda, restaurantes, inmobiliarias.
Almoradí era la gran “Ciudad de Servicios”.
Pero ahora basta con darse un pequeño paseo por cualquiera de los polígonos, o mejor aún, andar por nuestras calles de comercios cerrados, para descubrir que necesitamos reinventarnos, que esto ya no funciona.
¿Hacia donde vamos?  

Ver también



El habla de la Comarca (C)




Este diccionario Callosino, editado en 1995, contiene además un interesante apartado de “Refranes y dichos populares”. Su autor es José Maria Rives Guilabert, quien recientemente ha vuelto a publicar un nuevo trabajo ampliado, titulado “Diccionario Costumbrista Callosino y de la Vega Baja”.




 
 



C
Ca-Dios: Que está muy lejos

Cabesá: Quedarse dormido, sobre todo en la siesta.
Cabesote: Que se empeña en algo.
Cagalera: Diarrea, ganas de defecar
Calandraca: Pesado, que da mucho follón.
Calvotaso: Golpe en la cabeza, a la altura del pescuezo.
Camarrojas: Verduras silvestres.
Cancanero: Follonero, pesado.
Candío: Tener sueño, estar cansado. Fruta madura del árbol.
Cansino: que cansa a los demás, pesado.
Capasa: Cesta, generalmente para hacer la compra.
Caporro: Persona poco instruida.
Capusar: Lanzarse al agua, sumergir la cabeza.
Carasa: Careta, máscara.
Carleando: Que va cansado ó jadeando.
Carne jarrá: Problema muscular, algún esguince.
Carús: Cara ó faz de una persona.
Cascaramusa: juego infantil.
Chafardero: Embustero, que habla mucho.
Charquero: Charco grande, pero poco profundo.
Chichinabo: Diminuto, de dimensiones muy pequeñas.
Chichote: El chichón que aparece en la cabeza tras un golpe.
Chinche monete: Juego de niños.
Chuminá: Alo sin importancia.
Chumino: Genital femenino, botella con petróleo y mecha para hacer luz.
Clujío: como se queda una persona después de un esfuerzo ó trabajo.
Comáere ó compáere: Madrina ó padrino de una criatura, amistad fuerte entre dos personas.
Companaje: Fiambre, embutidos fríos.
Convenensiero: Que va a su apaño, que hace lo que le conviene.
Costón: Laterales de las “regaeras”.
Culico veo: Envidia, que se desea lo de otro.
Cuscaletas: llevar a alguien a la espalda.
Custrío: Reseco, agrietado por el aire y el calor o frío.

El habla de la Comarca (B)

“Por tierras del aluvión” es un libro escrito por don Manuel Galant Pérez que hace un recorrido por las palabras y frases más comunes, y algo olvidadas, de nuestra huerta.

Don Manuel nació el 7 de enero de 1924 en San Miguel de Salinas, aunque toda su juventud la vivió en la pedanía de Las Heredades. Ejerció de maestro hasta su jubilación, en 1989, y una gran parte de su vida laboral la desarrolló en nuestro pueblo.
Tuve la suerte de ser alumno suyo, y escuchar en sus clases de Ciencias Sociales las mil historias con las que conseguía mantenernos atentos, casi hipnotizados. Y pude comprobar, en primera persona, lo mucho que amaba su huerta, su tierra. Era, en resumen, un buen maestro.


B
Bardomera: desperdicios que flotan en el agua y pueden producir atascos.
Barraquera: Rabieta, llanto de los niños.
Bensijá: Tropezón, traspiés.
Binsas: simiente de las ñoras ó tomates.
Bitrueco: Bizco.
Borde: Persona con malas ideas.
Boria: Niebla
Borradura: Granos que salen por el calor.
Boseras: Bocazas, que habla más de la cuenta.
Botinchao: Expresión para indicar que está muy hinchado.
Bufa: Buche, tripa del pavo.
Bujerear: agujerear
Burrisiego: Miope, que lleva gafas gruesas.

El habla de la Comarca (A)


Un “pipirijate” es la palabra que usamos por aquí para describir que a alguien le a “dao” algo, bien por un susto ó por enfermedad. Pero también es el titulo de un magnifico libro cuyo autor, Francisco Manuel García Plasencia, hace una magnifica recopilación del habla de nuestra comarca, y por lo tanto, del patrimonio lingüístico que todos estamos obligados a conservar.
No es el único que trata sobre éste tema, por lo que iré incluyendo las portadas y autores. Lo que intento es hacer un resumen de las más usadas ó chocantes, siempre desde mi personal punto de vista, y que estará abierto a todo el que quiera aportar alguna más que crea interesante.



                                         A
A casico hecho: Adrede, aposta.
A pijo sacao: Que no puede correr más, que va al límite de sus posibilidades.
A quiebracuello: Forma de trabajar o hacer algo al límite de lo posible.
Abocar: Vaciar el contenido de un recipiente.
Abonico: Hablar bajo
Achispao: Borracho.
Acuscaletas: Llevar a la espalda
Agafarraso: Cálculo del total de algún producto sin pesar ó medir.
Aguacate: Níspero.
Aguachirle. Bebida floja, con poca concentración.
Agualichao: Bebida insípida, con demasiada agua.
Ahorri. Hacer algo a lo loco, de cualquier manera.
Aluego: Derivación fonética de luego, después.
Alsaor: Palo alto para levantar la soga de tender la ropa.
Amolaera: Piedra rugosa para sacar filo a los cuchillos
Angrunsaera: Columpio, balancín.
Apañijo: Chapuza, arreglo sin mucho cuidado.
Apargatar: Solucionar su problema económico ó laboral.
Apargates: Zapatos.
Aperreao: Sin ganas de trabajar.
Apijolindrao: Atontado ö aletargado, que le cuesta centrarse.
Aponarse: Agacharse.
Aporrear: Hacerse daño con algo.
Arcasiles: Alcachofa
Arritrancas: Aparejo que sirve para frenar el carro de las vacas.
Arrumbao: Objeto sin valor ó en desuso.
Asarbe: Canal de agua para riego.
Asaúra: Pulmones y corazón de los animales que se cocina y se come.
Asogue: Nervioso, inquieto.
Asomar el morro: Salir, ir a algún sitio.
Atifarrarse: comer hasta la saciedad.
Atranque: Enfrentamiento dialéctico entre varias personas.
Aturullao: Nervioso, que no se centra en lo que está haciendo.
Aventao: Fatigado, con respiración agitada. Nervioso.
Aviarse: Apañarse, arreglarse a su antojo.

Espero más aportaciones.

La Ermita de Algorfa

Algorfa en 1926 (con la Ermita al fondo)
A propósito de una entrada que realicé en mi colección fotográfica de “Paisaje Interior” sobre la Ermita de Algorfa, que podéis ver  aquí, mi hermano me preguntó sobre el origen ó la historia de éste edificio. Recientemente llegó a mis manos (gracias a Marco Antonio Lorenzo) un especial del semanario “Pueblo” editado en Orihuela, nada menos que a primeros de Abril de 1926, donde encontramos una amplia información del pequeño municipio de Algorfa, y especialmente de su Ermita (algo que echo de menos en la pagina web de su Ayuntamiento). Dado que perteneció a la jurisdicción de Almoradí hasta el año 1790, y sobre todo, que forma parte de nuestro paisaje desde siempre, creo que resultará interesante conocer algo más de su origen.



Se construyó por orden de don Rafael de Rojas y Galiano, sexto Marqués de Algorfa, y escolta personal del Rey Carlos VII de Borbón, en el año 1901. Esta Iglesia neogótica se dedicó a Nuestra Señora del Carmen y tenia servicio diario de Capellán (a pesar de depender, eclesiásticamente, de Almoradí).
Su construcción se llevó a cabo con piedras de la misma cantera de Algorfa, en dos colores, y llama la atención el rosetón de la fachada y la Cruz que remata el cuerpo superior..
Tenía un amplio cementerio y Escuelas, y en realidad se construyó en el mismo lugar donde hasta 1897 existió un enorme Palacio de tres plantas, también propiedad del Marquesado. Justo detrás de la Iglesia se edificó una hermosa Casa-Palacio con piedra de sillería y ladrillo prensado (que a día de hoy está pendiente de rehabilitación), y todo el complejo se encontraba completamente amurallado.
La Casa-Palacio junto a la Ermita en 1926 y fotografíada actualmente

Inolvidable Pregón de 1972

Ya os hablé de Paco López aquí.
Sus actuaciones junto a Manolo Rodríguez "Terraplén" fueron inolvidables. Cómo muestra un botón: el pregón de 1972. Os aseguro que no tiene desperdicio.




Para Manolo Rodríguez, con todo el afecto.

Vereda de los Mazones


Ésta vereda es una antigua vía pecuaria llamada "Colada de los pastores" utilizada desde la Edad Media por, precisamente,  los pastores.
Recientemente estuve paseando por el abandonado espacio del árbol centenario y me entretuve en leer el cartel informativo que instaló el Ayuntamiento junto a éste Ficus maravilloso.
Nada que objetar, excepto un par de detalles: hace muchos, muchísimos años (más de 15) que el puente de hierro fue  arrancado en nombre del progreso, asi que ya no tiene tanto interés su visita.
Y ésta joya perdida se construyó en el siglo XIX, exactamente en 1884.
Puestos a críticas constructivas, y dado que las nuevas concejalías empiezan siempre con ganas renovadas, ¿sería posible dedicarle un poco de atención y cuidado  a aquél entorno? Ya sé que no es de propiedad municipal, pero seguro que si hay voluntad se puede hacer algo.

Azarbes, cauces de vida



Corto documental sobre la biodiversidad de la comarca de la vega del Bajo Segura y su relación con los usos agrarios tradicionales.
Producido por la Asociación de Amigos de los Humedales del Sur de Alicante (AHSA).

El objetivo principal del proyecto consistió en promover la protección y la conservación de la red de azarbes y la huerta tradicional asociada al tramo final del río Segura, incidiendo en la percepción que tiene de ellas la población local y las administraciones a través de la difusión de sus valores ambientales y de la importancia de preservar los usos agrarios tradicionales para la conservación de la biodiversidad. El documental fue distribuido gratuitamente a todos los centros educativos y bibliotecas de la provincia de Alicante, además de a los ayuntamientos con huerta tradicional en sus términos municipales.
Vale la pena verlo, conocer la belleza que tenemos a nuestro alrededor:




http://vimeo.com/17983365

Carnavales de 1928

Antes de la Guerra Civil se vivían de manera muy especial los carnavales, ya que incluso estaban regulados por las Ordenanzas Municipales desde 1889. Los artículos 37 al 41 se encargaban de aclarar lo que estaba ó no permitido, advirtiendo, entre otras cosas que: “Sólo se podrá ir con disfraz por las calles hasta el oscurecer, y se hará con decoro, sin insultar ni ofender a la religión ó la moral. Se prohíbe parodiar las buenas costumbres y el uso de vestiduras de funcionarios, militares, religiosos ó insignias y condecoraciones. Así mismo no se podrán usar armas, aunque el disfraz lo requiera, y no se podrá quitar la máscara a nadie, siendo facultad exclusiva de la autoridad competente”.


Esta es la información publicada por El Liberal, el 16 de febrero de 1928, a propósito de esta fiesta:

“Bien, bien se presenta este año el Carnaval. La animación, al parecer es mucha, y la juventud, deseosa siempre, tiene un lugar en su corazón para rendir el merecido homenaje al dios Momo, que a pesar de decir muchos que va en decadencia, yo no me atrevo a afirmarlo.
Muchos son los disfrazados con las caretas del patriotismo y que por la calle se ven a cada momento, pero como el carnaval tiene una parte de farsa, obedecerá a ello y no debemos tomarlo mucho en cuenta, puesto que la vida también es farsa…
Hasta la fecha los bailes proyectados en el Teatro Cortés prometen estar muy concurridos, Por otro lado, y muy cerca del Teatro, se encuentra el Salón Moderno, que ha organizado cinco bailes para la gente joven, siendo el primero el pasado domingo, día 12, que estuvo muy animado. La mujer almoradideña se prestó mucho para el mayor florecimiento de esta fiesta.”

"EL C.B. Almoradí en su más alta cota"






1982-83


(¿?), Paco, Manolo Naranjo, Juan Gomis, Ballester, Javi, "El Cheriff", Ricardo, Fco. Ramón, Alberto "Chinares", Pepe "Sardina", Daniel, Jorge, Roca, Raúl y Alfonso




Publicado en el diario Información el 26 de julio de 1984:

"Alfonso Soriano, nacido en Almoradí el 22 de mayo de 1955, tras pasar los primeros años de su infancia en nuestro pueblo, a los nueve años se traslada con su familia a Elche, donde realiza su formación deportiva en los equipos del Parque Deportivo Municipal y el Instituto de Bachillerato, obteniendo importantes resultados, destacando el cuarto puesto del Campeonato de España de infantiles.

Forma parte de la Selección Juvenil Alicantina, y a los 17 años ficha con el C.B. Crevillente (entonces en primera división), colaborando en el ascenso y jugando la Copa del Rey. Para realizar estudios en la Universidad, se traslada a Granada, jugando con el equipo de la Facultad de Farmacia en los campeonatos de España universitarios, clasificándose en el tercer puesto; empieza a destacar fuerte Alfonso Soriano y ficha en el C.B. Universitarios de Granada, jugando varias temporadas en primera división nacional.

Al finalizar los estudios regresa a Almoradí y además de su profesión de farmacéutico se hace cargo como preparador del Club Balonmano de Almoradí (equipo juvenil) realizando una gran tarea de formación de jugadores. En la temporada 83-84 que acaba de finalizar, entrena al primer equipo. Combinando la veteranía de algunos jugadores con la juventud de otros hace un gran equipo con el que consigue jugar la fase de ascenso a segunda división, quedando clasificados en segundo lugar delante del subcampeón de Murcia y del campeón de Jaén, lo que hace que el balonmano local haya alcanzado la cota más alta de toda su historia”.



Más fotografías del Club aquí y de sus inicios aquí.

Clase de doña Amparo Quiles (1)


Fotografía tomada en la calle Antonio Sequeros en los años 40



Amparo Quiles (1890-1955) ejerció su labor como maestra de manera ininterrumpida durante 42 años al frente de la Escuela Nacional de Niñas nº 1 de Almoradí.

Se jubiló en 1953, recibiendo un gran homenaje de reconocimiento por parte de sus compañeros y alumnos.


Inspección realizada a su clase en 1914

La Viruela en Almoradí

Recibo del guardia nombrado para que nadie se acerque a donde ha sido trasladada Soledad Prieto enferma de viruelas naturales.


La viruela era una grave enfermedad, muy contagiosa, y que en algunos casos producía la muerte. La única manera de prevención que existía era la vacunación, y hablo en pasado, ya que ésta se erradicó completamente en los años 70.
La vacuna ya existía a principios del siglo XIX y ésta era administrada en las escuelas, normalmente pagadas por las juntas de sanidad locales. Ésta era una obligatoriedad en todo el Reino de Valencia, aunque no siempre se cumplía.
Así ocurrió en nuestra localidad en el año 1850.
Una niña, Soledad Prieto, contrajo ésta enfermedad que desató el pánico entre nuestros vecinos y la propia Junta de Sanidad. Un pueblo que había vivido continuos episodios de epidemias no estaba dispuesto a pasar por un nuevo capítulo de contagios, así que tomaron una decisión:

tanto la niña como toda la familia fue conducida hasta una barraca aislada en la huerta de la Eralta, y allí se les mantuvo incomunicados durante veinte días, concretamente desde el 20 de septiembre hasta el 12 de octubre.
Durante todo el tiempo que estuvieron encerrados sólo una persona, José Pascual, se encargó de llevarles comida y de vigilar que nadie pudiese acercarse hasta la barraca.
Enterada la Junta Provincial de Sanidad se declaró cruel e improcedente la medida ejecutada por orden del Alcalde, Mariano Girona, y éste fue amonestado desde el Gobierno Civil. A partir de entonces nuestro Ayuntamiento vacunó a todos los niños, incluido los pobres, contra las llamadas entonces “viruelas naturales”.

Alumnas de doña Cándida




Fotografía tomada en el patio de la clase de doña Cándida.

Congreso Eucarístico de Dolores



Fotografía histórica tomada en Dolores en el Congreso Eucarístico. En primer plano las hermanas Josefa y Mónica Fuster. Josefa fue, junto a su marido Manuel Follana Carrascosa, fundadora de la hermandad del Cristo en el año 44.


En Octubre de 1953 se celebró un importante acto en el vecino pueblo de Dolores: el VIII Congreso Eucarístico Diocesano al que concurrieron 9 pueblos de toda la vega, entre ellos el nuestro, que acudió con nuestro Cristo de las Campanas junto a la imagen de la Virgen del Rosario de Heredades que hacía poco habían elevado la ermita a la categoría de parroquia.
Se había preparado una impresionante carroza para su traslado, pero finalmente fue llevado a hombros, entre una inmensa multitud que acompañó la procesión hasta Dolores, en cuya entrada fue recibido por un enorme castillo de fuegos artificiales.

(Gracias a Asunción Gutiérrez)

Asociación Antiguos Alumnos del Liceo

don Antonio Sequeros



En las navidades de 1962 se celebró en el Cine Miravete un importante acontecimiento cultural, ya que se fundaba en aquél acto la Asociación de Antiguos Alumnos del Liceo de Almoradí, a la que asistieron importantes personalidades civiles y eclesiásticas, así como el director del propio Liceo, don Antonio Sequeros.
Joaquín Galant Ruiz disertó sobre los motivos que habían influido para fundar dicha asociación, especialmente movidos por una gran inquietud cultural y fraternal.
Después se nombró por unanimidad a don Antonio Quiles Martínez y don Antonio Sequeros, presidentes de honor.

Aquella asociación, hoy supongo que desparecida, llegó a celebrar una gran cena homenaje en el Casino la noche del 4 de enero de 1968, al gran maestro y director del Liceo, don Antonio Sequeros López.
A la misma fue invitado don Adrián Viudes Guirao, el cual también fue homenajeado por ser la persona que cedió su viejo chalet para instalar allí nuestro Liceo Politécnico.
En el transcurso de aquél acto fueron leídas por Antonio Rovira Mazón unas emotivas palabras escritas por José Alonso Rufete.
Hace un par de años que adquirí aquél discurso (editado en Édijar) y que acaba así:
“…Legión de discípulos y amigos rodean esta noche a don Antonio.
Vienen a felicitar al Profesor y al hombre que todo lo dio por la cultura, y que rompiendo con arcaicos conceptos en la enseñanza, forjó en su Liceo, una juventud nueva, dinámica, deportiva y responsable que se recordará eternamente en Almoradí y pueblos que lo circundan.”






(Dedicado a mi buen amigo don Joaquín Galant Ruíz)